lunes, 6 de enero de 2020

España me hastía.

Me he dado cuenta de que, casi inconscientemente, evito ver las noticias, sobre todo en televisión. El nivel de sus locutores seniles o sus locutoras de vientre planísimo, la selección de lo que es o no noticia, la intención manipulante al desarrollar los contenidos, la falta de análisis o la exaltación del comentarista por encima de su profundidad y la youtubización me irritan.
Hacemos mal en mirar los fenómenos sociales aisladamente, con la observación alteramos su significado real. Son partes de estructuras complejas que no nos explican el qué pero sí nos ayudan a entender los por qués; la prensa actual es un reflejo de la estupidez general, el problema es la poca gente comprometida en luchar contra esa dinámica automatizada; igual pasa con la política, el Arte o el ambiente de la calle. La iconización del pensamiento: la sustitución de los conceptos y sus interrelaciones por imágenes y la posibilidad de saltar entre ellas aunque no guarden relación, marca dos momentos diferentes en la historia de la Razón humana.
Sí, estamos en un momento de cambio del paradigma del conocimiento: lo que viene, y perdonen la marxistada, no es más que la ideologización de la estructura económica impuesta: necesitamos una población precaria no formada, consumidora de basura icónica y de productos extremadamente caducos y destruibles y baratos, para generar la riqueza de una élite torpe, grosera y deshumanizada. Por eso destruimos el Sistema Educativo convirtiendo en guardería los colegios, en colegios los institutos y en FPs utilitarias a las universidades… el Saber es una opción personal e inútil, allá usted…
Estos días atrás he puesto en clase varios vídeos de Ana Orantes contando su vida de torturas y violaciones repartidas en familia; me he emocionado en clase viendo emocionarse a algunos alumnos, a algunas alumnas que deberían ser el futuro pero lo tendrán todo en contra. Hay quien piensa que esto que he hecho es manipular sus mentes (lo confunden con sensibilizar), en Córdoba han admitido una denuncia a una profesora por hacer esto mismo en clase: un país donde un Juzgado admite algo así y no procesa directamente a los denunciantes por mala fe al abusar de la Ley, no merece la pena.
España me hastía. O lo que sea España, e incluyo de momento a la catalanidad. Ahora mismo somos un país de techadores pero necesitamos cimentadores; la idea de la independencia catalana es legítima pero ha optado por la velocidad y el combustible de ese tren es el nacionalismo xenófobo y autolegitimante; al otro lado, España es una derrota sin proyecto y no me refiero a la construcción nacional sino a los ideales de justicia, humanidad, igualdad, democracia… El bucle nacionalista se alimenta mutuamente: cada victoria del gran líder y futuro héroe Puigdemont apuntala la fortaleza legionaria de Abascal, cada triunfo del españolismo ramplón de Casado o Sánchez eleva un nivel la santidad idiotizante de Junqueras… en una espiral demencial que sólo puede terminar en una guerra… y lo saben, lo saben y les da igual, no lo olviden, si escribo esto es para que un documento coetáneo ponga en su sitio real a estos locos generadores de dolor que algún día, dependiendo del lado de la línea en el que estén, serán modelos o villanos.
Y vamos a otras elecciones… así hasta la total destrucción del Estado. Se empieza a hablar de “Spaxit” en esta locura disgregadora… Yo nunca he sido pro-UE porque nunca me pareció que Europa sirviera por igual para el comercio que para los derechos, pero este ansia de desmontaje súbito me agobia, qué coño pasa, ¿por qué esta colapsofilia acratizante sin alternativas? ¿A dónde nos quieren dirigir?
Sánchez no puede pactar con el independentismo catalán porque si cede a lo propuesto se invalida como Presidente de un Gobierno Español, sería como presidir el Barça y firmar perder por cinco goles con el Madrid a fin de mantener esa presidencia. No tiene opciones y lo sabe, y los catalanes lo saben y ya actúan como xenófobos: les importa un carajo que el resto de España se vaya a la mierda si consiguen la hipóstasis de la barretina.
La elevación de la estupidez, de la inconsecuencia, la imposición de lo preideológico y de lo prejuicioso me están agotando como ciudadano, como persona… me hastía: Sánchez debe convocar elecciones otra vez, ERC debe abandonar las veleidades independentistas y volver a la Ley para trabajar esa advocación a la larga, PP y Cs deben convocar elecciones en Andalucía, en Madrid y otros sitios, romper todo vínculo fascista… deben formar gobiernos democráticos, plurales, complejos, y empezar a trabajar ya contra el totalitarismo incipiente que habla de verdades y naturaleza frente a convención y humanismo… lo demás es una mierda, o una guerra, y lo saben.
 
Francisco Silvela. 
 
Fuente: https://diario16.com/y-lo-saben/

martes, 28 de noviembre de 2017

El síndrome de Procusto: El gran mal de las empresas actuales.

En la mitología griega, Procusto era un hermoso bandido y posadero del Ática, que tenía su casa en las colinas, donde ofrecía posada al viajero solitario.
Allí lo invitaba a tumbarse en una cama de hierro donde, mientras el viajero dormía, lo amordazaba y ataba a las cuatro esquinas del lecho.
Si la víctima era alta, Procusto la acostaba en una cama corta y procedía a serrar las partes de su cuerpo que sobresalían: los pies y las manos o la cabeza. El reinado de terror de Procusto finalizó gracias al héroe anónimo Teseo.
El síndrome de Procusto se ha convertido en un símbolo del conformismo y la uniformización, un mal común en los anales de la historia humana.
Someter a nuestros semejantes al lecho de Procusto, –también llamada cama de Procusto-, es un estándar arbitrario para el que se fuerza una conformidad exacta. Se aplica igual a aquella falacia seudocientífica en la que se tratan de deformar los datos de la realidad para que se adapten a la hipótesis previa.
De la misma forma que se aplica en la empresa –pública o privada-, en la que el mediocre gobierna y a cuenta de no ser superado, procede a cortar los cuerpos que sobresalen.
Los Procustos, son sin duda seres muy comunes en todos los niveles de las organizaciones, pero mucho mas en puestos de poder. Allí; van “cortando” trozos de personas –por extraño que suene-, y mermando con violencia sistemática las capacidades de sus congéneres. La razón es simple; los opacan y ellos no pueden darse esa libertad. Sin duda se trata de un mal muy extendido en las organizaciones.
El “Síndrome de Procusto” en síntesis, lo padecen aquellos que cortan la cabeza o los pies de quien sobresale, los mediocres y los conformes.
Los Procustos en los tiempos actuales no saben gestionar el talento, tienen miedo de “el nuevo”, “el joven”, “el proactivo” y también del cambio; aman su status quo y su zona de confort… en vez de optimizar los recursos que tienen a su cargo y sacarles el máximo rendimiento en su propio favor, prefieren rodearse de aquellas personas que, o bien se bajan el perfil para no ser cortadas o bien son de la “medida indicada” para la “amplitud de su horizonte”…
Quienes hemos caído presa de algún Procusto, nos queda la esperanza de ser hallados por algún Teseo… un héroe anónimo que decide por accidente, por encargo o por venganza, aplicar la misma dosis a Procusto.
Bien decía David Ogilvy, el padre de la publicidad: “Si cada uno de nosotros contrata a gente de menor talla que la nuestra, nos convertiremos en una empresa de enanos. Pero si cada uno de nosotros contrata a gente que es más grande de lo que somos nosotros, nos convertiremos en una empresa de gigantes”.
Los Procustos; inconscientes de que lo son:
1.- Su visión siempre es tan clara –según su propia opinión-, que se molestan si se les dice que no tienen razón.
2.- No se ponen en el lugar de los demás, aunque creen que sí lo hacen.
3.- Suelen hablar de tolerancia, multidiversidad, intercambio de ideas… pero cuando esto se produce no soportan que se den opiniones diferentes a la suya y encuentran cómo criticar o deslegitimar a esa persona.
No obstante; los Procustos si son conscientes de que:
1.- Tienen miedo de las personas jóvenes, nuevas, con brillo propio, proactivas y/o con conocimientos, con capacidades o con iniciativas que ellos no tienen.
2.- Por ello, limitan las capacidades, la creatividad, la iniciativa y/o las ideas de sus subordinados para que no evidencien sus propias carencias.
3.- Son capaces de modificar su posicionamiento inicial ante un tema si ven que alguien opina igual y puede llegar a capitalizar la atención o destacar sobre él si se acepta esa tesis.
Estas conductas generan los mas comunes comportamientos y consecuencias en la organizaciones, como:
1.- Generan un clima laboral de tensión y estrés.
2.- Fuerza las circunstancias para ajustarlas a su propio modelo.
3.- No optimizan sus equipos.
4.- Priman su visión personal, o incluso sus intereses particulares, frente a la maximización del rendimiento y la eficacia.
5.- Deforman, ocultan, interpretan… los datos obtenidos tras un análisis o estudio, de manera que confirmen su hipótesis previa.
6.- No asignan tareas a quienes las harían mejor, cierran su acceso a proyectos en los que destacarían, no les evalúan correctamente y según las herramientas o los controles internos aplicables…
7.- Exigen niveles de calidad y perfección que –en muchas ocasiones-, ni las tienen ellos ni se pueden alcanzar.
8.- Por su autoconvencimiento de tener razón, son más proclives al lanzamiento de productos o servicios que exigen una cierta adaptación de parte del consumidor o usuario final.
9.- Los Procustos, pueden experimentar éxitos momentáneos si lo que se aporta también es novedoso y atractivo, pero si no se ha procurado adaptarse totalmente a lo que precisa el mercado la competencia pronto lo clonará adecuándolo al consumidor/cliente y llevará al fracaso a quien lo creó.
Como dije al inicio; el síndrome de Procusto se ha convertido en un símbolo del conformismo y la uniformización, lo cual ha sido un mal común en los anales de la historia humana hasta nuestros días.
No siempre es algo personal contra alguien especifico, sino la traducción de una vida frustrada, llena de envidias y disconformidad con su propia existencia.
“En definitiva el Procusto es el que si sobresales te corta los pies, y si demuestras ser mejor que él, te corta la cabeza…”

Fuente:https://excelencemanagement.wordpress.com/2017/11/17/el-sindrome-de-procusto-el-gran-mal-de-las-empresas-actuales/

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Las mejores vacaciones de mi vida.

He aprovechado los grados de libertad que nos conceden las vacaciones estivales para tomar cierta distancia. La naturaleza, el silencio, las proporciones, la luz... consiguen que cambiemos por unos días el registro rutinario que convierte nuestro magnífico cerebro en un copistero gris y rescatemos el color de la vida. El problema surge cuando uno se da cuenta de que se lo está pasando sospechosamente bien y que por contraste su cotidianidad tiene un tinte bastante miserable. No es de extrañar que la industria del turismo esté triunfando, todo el mundo quiere huir de su jornada laboral explotadora o de su paro laboral no deseado, de su execrable jefe, del vecino, de la familia política... de algo. En verano el respetable se trasviste de turista accidental y se echa a la calle buscando chiringuito, tapas, raciones, cervecitas y demás regalías. Es una huida hacia adelante que está irremisiblemente condenada al fracaso. Al final tendremos que volver a lo de siempre y habremos malgastado otra oportunidad de tomar conciencia. Una conciencia que, por otra parte, es dura de tomar. A nadie le gustan las medicinas amargas y esta lo es.
Las protestas contra la avalancha de visitantes veraniegos no servirán de nada, cada vez vendrán más, cada vez estarán más desesperados, cada año querrán más. La razón es sencilla: si la sed aumenta es que no estamos bebiendo en la fuente adecuada. El ritmo de vida occidental, su consumo desaforado, su prisa, su no parar, su ruido permanente, sus pantallas incesantes... no consiguen saciar el profundo anhelo que cada cual lleva en su pecho. Ni el coche recién comprado, ni el nuevo móvil, ni los cien mil mensajes que recibimos cada día nos dan esa paz que terminamos buscando como peregrinos enfurecidos en los escasos días que conseguimos escapar de la construcción de la correspondiente pirámide del faraón de turno.
Pensar no ha sido nunca fácil, hacen falta mimbres adecuados. Un lenguaje suficiente, tiempo, espacio, silencio de calidad, una mínima cultura general, cierta biblioteca y unos cuantos maestros que hayan sabido poner en nosotros las semillas adecuadas. El pensamiento crece de la mano de la conciencia, vamos dándonos cuenta de lo que somos y necesitamos, de lo que son y necesitan los demás. Vamos comprendiendo que entre la primera, segunda y tercera personas de todos los verbos que existen no hay diferencias significativas.
El día que decidamos ir de vacaciones a nuestro propio centro todo cambiará. Ese día experimentaremos una profunda paz sin hacer más que tomar conciencia del tiempo y el espacio que ocupamos en este mismo instante.
La paradoja está en querer huir metiéndonos directamente en nuestra propia cárcel. Es una sofisticación social de estos tiempos del final de la historia: ya no hace falta alinear al ciudadano, él mismo ofrece su privacidad, abre sus carnes, se carga de grilletes. El verano nos lo muestra a las claras. Parecemos felices unos días al disfrutar por fin de la ansiada zanahoria que llevamos todo el año persiguiendo. Las carreteras atestadas, los hoteles llenos, los aeropuertos saturados lo atestiguan. Alguien se está forrando y no somos nosotros.
El día que decidamos ir de vacaciones a nuestro propio centro todo cambiará. Ya no hará falta comprar costosos billetes, preparar abultados equipajes o agobiarnos en largos trayectos, soportando colas, esperas y demás inconvenientes. Ese día experimentaremos una profunda paz sin hacer más que tomar conciencia del tiempo y el espacio que ocupamos en este mismo instante. Sin atascos, música machacona ni multitudes alocadas. Serán las mejores vacaciones de nuestra vida: gratuitas, sencillas, felices y llenas de vida. Conseguiremos descansar de lo que más nos cansa: esa versión de nosotros mismos que se afana por ser lo que no es. Y además los demás nos verán en la cara que no les estamos engañando, por fin dejaremos de ser impostores en busca de la experiencia vacacional perfecta.
De momento será nuestro móvil el juez de turno que dictaminará cómo nos van las cosas. Mientras más selfies y fotos estivales compartamos en redes sociales probablemente más alineados estaremos. Los pocos que han comprendido dónde estaba el tesoro hace tiempo que hicieron un discreto mutis por el foro y dejaron de presumir de su propia condena.
Todavía no puedo decir si estas van a ser las mejores vacaciones de mi vida. Parece que al menos voy encontrando interesantes puntos de vista. Les mantendré informados.

Salvador Casado en el Huffingtonpost.
 
Fotografía de Qatsi: Atardecer en Estaca de Bares (Galicia).

sábado, 21 de enero de 2017

Necesitamos muchos Toni Erdmann.

 “¿De verdad eres un ser humano?” pregunta Winfried, en la película Toni Erdmann, a su hija Inés, consultora de negocios en un mundo corroído por el feroz ultracapitalismo, lleno de tiburones excitados por el olor del dinero, de los rendimientos y de los beneficios. “Esta pregunta no es ni más ni menos, que una manera irónica que tiene Winfried de preguntarle a Inés si es feliz”.
 

Esta película, situada en las antípodas del cine convencional, nos narra  la relación entre un padre y una hija cada vez más distanciados. Retrata una profunda ruptura generacional, en la cual Toni Erdmann nos descubre el “estado de infelicidad perfecto”,  en un mundo autoritariamente protocolario, jerárquico y artificioso en el que ya viven muchos de nuestros hijos. Este padre se reencuentra con su hija, la cual ha abandonado todo lo demás para centrarse en su carrera profesional, descubriendo que ya no logra conectar con ella como antes, y entonces toma una drástica decisión para arreglarlo y a la vez intentar conseguir que ella vuelva a ser feliz
Vivimos en un mundo en crisis de valores, donde las decisiones poco transparentes de las grandes corporaciones totalmente deshumanizadas, repercuten directamente en la vida de las personas y en la situación socioeconómica de los países. El distanciamiento y la desconexión que hay entre las multinacionales y la realidad, más allá de las cifras económicas que las rodea, queda perfectamente descrito en un solo plano de la película, cuando Inés mira por una de las ventanas del edificio en el que trabaja y se da cuenta de que un muro separa su mundo de una colonia de chabolas.
En fin amig@s, creo que necesitamos muchos Toni Erdmann. Nuestras proles lo necesitan y se lo merecen. Dejemos ya de educar a nuestros hijos de una forma artificial.
Qatsi.

Viñeta de FerranMartín

domingo, 10 de julio de 2016

El patriótico tonto útil de Bush.


Estos días, el informe británico Chilcot nos pone de actualidad una vez más la guerra de Irak.
Este demoledor informe pone de manifiesto que estos tres mequetrefes deberían ser juzgados por crímenes contra la humanidad.
¿Qué pintaba España en aquella foto?
¿Vosotros creéis que si  Francia y Alemania hubieran apoyado la invasión de Irak, al bigotillo le hubieran dejado tener aquellos cinco minutos de fama a nivel internacional?
¿Qué necesidad tenía España de hacer el ridículo criminal más espantoso de su historia moderna?
¿Por qué este pollo nos convirtió a los españoles de la noche a la mañana en cómplices de aquella barbarie?
¿Qué mal hicimos para tener como Presidente de Gobierno a un patriótico tonto útil?
¿Sabíais que el patriótico Aznar ni siquiera hizo el servicio militar?
No sabemos muy bien qué fue lo que alegó. En mis tiempos, los que querían escaquearse de la mili alegaban estrecho de pecho o espalda, miopía, sordera, pies planos, locura o disminuido mental.
¿Qué alegaría el caniche, del caniche de Bush?
En fin, haber si algún día alguien nos saca de dudas y nos lo quiere contar.
¿Y Rajoy? ¿Qué tiene que decir Rajoy de todo esto? Pues, nada de nada como siempre.
Dice que todavía no ha leído el informe.
Pues, conviene recordar que Marianito el Corto, era Vicepresidente de aquel Gobierno que presidía el tonto útil. Que ya, algunas memorias comienzan a fallar intencionadamente. Él también podría contarnos algo del porqué nos metieron a todos los españoles en aquella masacre.
“Viva el vino”.
Qatsi.

sábado, 9 de abril de 2016

La justicia en la basura.

¿Qué es justo y qué no?
Cada día es más difícil saberlo y definirlo, porque la Justicia depende de los valores de una sociedad y de las creencias individuales de cada persona.
Y actualmente ni hay valores morales, ni creencias éticas aptas para confiar en ella.
O sea, aquí se hace lo que les sale de los cojones, al más poderoso.
¿Está capacitada nuestra sociedad para impartir justicia?
¿Es la justicia un cachondeo?
Pues sí, amig@s míos, es un cachondeo.
Por un lado nos demuestra con datos y hechos que es lenta e ineficiente, y por otro lado denuncia la disparidad de criterios, la ausencia de objetivos comunes, el colapso persistente y el deterioro generalizado provocado por la insatisfacción de todos, de quienes la administran desde los juzgados, de quienes la sufren como trabajadores, y de quienes la padecen como ciudadanos.
 Está demostrado, que los países bien organizados y con un elevado nivel educativo y cultural necesitan menos Justicia. En España, en sentido contrario, se usa la Justicia como remedio ante el fracaso generalizado de la administración y la sociedad. Esa sería la conclusión final.
La justicia es como las serpientes, solo muerde  a los que van descalzos.
Qatsi

domingo, 22 de febrero de 2015

Tributos a inolvidables leyendas musicales.


Anoche en el Palacio de Congresos de Badajoz me volvió a ocurrir, al igual que aquel 26 de Mayo, en el Arteria Coliseum de Madrid escuchando en directo música de Pink Floyd, interpretada subliminalmente por Pink Tones.
Mi corazón volvió a vibrar emocionado, y mi piel estuvo erizada hasta los tobillos durante las casi tres horas de concierto ininterrumpidas ofrecido por bROTHERS iN bAND tributando a Dire Straits.
Xavier Guix escribió hace unos años para el Diario El País, que entre las múltiples experiencias que nos permite nuestro mundo emocional se encuentra el sentimiento de la nostalgia. Un viaje imposible, pero añorado hacia nuestro pasado.
De pronto, uno se siente invadido por imágenes, resonancias, palabras o sensaciones del ayer. Se da cuenta de que no es un mero ejercicio de la memoria, ya que, acompañando esos trazos de vida vivida, amanecen vagas emociones que parecen instalarse definitivamente en nuestro interior. Ocurre entonces que de aquellas emociones imprecisas despierta un enorme sentimiento que cubre todo nuestro ser con su presencia. Es como si de golpe todo el pasado vivido quedara resumido en esa estampa. Como si el tiempo se atorara con el único propósito de meternos en la encrucijada de ser lo que ya no podemos ser.
Hay sentimientos más llevaderos que otros; sin embargo, el de la nostalgia puede llegar a doler. Menuda encrucijada someterse al quiero y no puedo. Vaya plan perderse en el laberinto del tiempo sin poder salir de él sin sufrir, añorando un regreso imposible. No obstante, algunas personas descubren en tal pasión una forma adictiva de vivir, un refugio para su incomprensible vida, un exilio interior que llena los vacíos de su existencia.
Desde aquí les doy las gracias a todos estos músicos, porque nos dan la única oportunidad que tenemos los nostálgicos de escuchar en directo estas míticas músicas.
Qatsi.

domingo, 15 de febrero de 2015

Para una desconocida.


Mi querida desconocida.
De vez en cuando, noto que tu sombra cruza fugazmente la ventana de mi blog.
Trato de imaginarte con una leve sonrisa al leer lo que escribo.
Tu constancia me intriga…., y tu tesón me inquieta…...
Hoy por fin…., me atrevo a dedicarte este post.
Quizás no te conozca, pero a lo mejor sé quién eres.
Puede ser que no sepa quién eres, pero quizás te conozca.
Podrías estar detrás de cualquier risa, o de cualquier voz, de las muchas que escucho cada día.
¿Por qué, pienso en ti…., si no te conozco?
Pensaaaar…….
Bonita palabra. ¿Verdad?
¡Ya sabes…..! Pensar es gratis.
Siento tu larga cercanía y a la vez tu suave distancia.
¡En fin!
Disfruta de la vida…., sin que nadie te diga cómo.
Respira…., respira…., y respira…. todo lo más profundo que puedas.
No te conozco, pero a lo mejor algún día sabré quien eres.
Soñar también es gratis.
Un beso, estés donde estés.
Qatsi.
 
Pintura: El beso de Gustav Klimt