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lunes, 4 de enero de 2021

Los Reyes son los padres.

El pasado año supuso un duro golpe para el juancarlismo, curiosa variante del fanatismo monárquico, ese guisote a mitad de camino entre la zarzuela y la fabada que estuvo cociéndose a fuego lento durante unas cuatro décadas. El juancarlismo surgió al unísono con el destape, ese cine bufo made in Spain repleto de señoras en pelotas, bingos, casinos, piscinas, yates y jeques árabes. Nadie se daba cuenta, pero en aquellas películas de brocha gorda se estaba escribiendo la verdadera historia de la Transición, una interminable españolada con su Jesús Gil y su Rumasa, su Mario Conde y sus Albertos, su Roldán y su Corcuera. La verdad, era muy difícil imaginarse a Alfredo Landa de ministro del Interior, ordenando la patada en la puerta, y más aun a Fernando Esteso de director de la Guardia Civil, en calzoncillos, borracho perdido y rodeado de putas.
A pesar de ser protagonista principal de la función, el juancarlismo ha tardado mucho más en incorporarse al elenco, probablemente porque el destape, en su caso, funcionaba a la inversa: mientras las señoras se destapaban enseñando hasta el peroné, al juancarlismo le iban tapando todas las vergüenzas una detrás de otra. Esta larga y complicada operación de cirugía estética iba funcionando bastante bien, demostrando la habilidad de los distintos poderes -legislativo, ejecutivo, judicial y periodístico- en el sutil manejo del bisturí y la palangana. No fue hasta la abdicación que el estriptís borbónico empezó a ir soltando lifting tras lifting y prenda tras prenda -un elefante tiroteado, un oso borracho apuntillado, una barragana pagada con dinero público- para terminar como suelen terminar los líos de los poderosos con la hacienda española: en Suiza.
Aun así, daban igual las pruebas de delito fiscal y comisiones más que dudosas, ya que los juancarlistas más recalcitrantes buscaron un refugio antiaéreo a prueba de evidencias: el felipismo. Es curioso porque la inmensa mayoría de juancarlistas habían dicho una y mil veces que ellos no eran exactamente monárquicos, sino juancarlistas, es decir, creyentes a pies juntillas en la ficción de un monarca bonachón y campechano que no se enteraba de nada, ni de los banqueros voraces que le rondaban alrededor, ni de las amigas íntimas que se le colaban en su cama. Recurrían a la misma estrategia de esos niños que no quieren crecer y que siguen creyendo en los Reyes Magos, parapetados en una fe ciega y sordomuda.
Todavía recuerdo aquel día de Reyes en que mi hermano y yo descubrimos, a los pies de la cama, un trozo de carbón adornado con una tarjeta que señalaba donde podíamos encontrar los regalos. El mosqueo fue enorme porque la caligrafía, ya fuese de Melchor, Gaspar o Baltasar, era clavada a la letra de nuestro padre. Sin embargo, decidimos hacer caso omiso y al año siguiente volvimos a mandar la carta al triunvirato real, con un pequeño avance postal a Papá Noel, por si podía echar una mano. Tiene que ser agotador continuar manteniendo la fábula con hijos y nietos a cuestas, pero a Juan Carlos le sirve el recurso de que el 5 de enero, día en que se celebra la Epifanía del Señor, es su cumpleaños. Este año, además, desde Abu Dhabi.
David Torres.
Enlace Post:  https://blogs.publico.es/davidtorres/2021/01/04/los-reyes-son-los-padres/
Viñeta de Bernal para la revista El Jueves

miércoles, 2 de septiembre de 2020

Villarejo contra la mafia.

 
De todos es sabido que soy muy fan irredento de nuestra santa transición, esa que nos llevó del fascismo autocrático de Franco al franquismo votocrático de ahora. Y, también lo tengo dicho, el personaje más fascinante y admirable que encuentro en estos últimos cuarenta años de felicidad, belleza y progreso de España es el comisario José Villarejo. No me vayáis a tomar por un tragaldabas que burla tradiciones y patrióticos relatos. Vale: tampoco tengo un póster de don Pelayo en la cabecera de la cama. Pero José Villarejo ha hecho por España lo que muchos de vosotros no conseguisteis durante cuarenta años pos y cuarenta años franquistas: cargarse a un borbón. Eso sí es poesía. Eso sí es patriotismo.

Ahora nos anuncian que la jueza Belén Sánchez quiere imputar a Villarejo, nuestro Messi de las cloacas policiales, por apuñalar en 2014, y delante de su hijo, a la dermatóloga Elisa Pinto por orden de Javier López Madrid. "Hoy estarás feliz. En la última puñalada habrías disfrutado. En la tripa y de veinte centímetros. Su hijo pequeño chillando. Ella sangrando como una cerda", decía un mensaje telefónico recibido por López Madrid y que obra en poder de la jueza. En principio, el caso se sobreseyó. Pues ciertos policías aseguraron que la dermatóloga se había apuñalado a sí misma delante de su hijo. Algo muy típico entre feminazis y dermatólogas despechadas, como todo machirulo español sabe. Pero ahora parece ser que unas juezas social-comunistas quieren reabrir la causa obviando esta última evidencia sociológica.

Pongámonos en antecedentes con este López Madrid. Es yerno de Juan Miguel Villar Mir, fugaz ministro franquista bajo el palio agónico de Arias Navarro (el carnicerito de Málaga, lo bautizaron sus admiradores franquistas en 1937 por hazañas y razones obvias) y que recientemente compartió juzgado con su yerno en los casos Lezo y Púnica. Confraternidad familiar. Villar Mir, amigo íntimo de Franco y después de Juan Carlos I, nombró consiglieri a su apuesto yerno, hoy colega muy especial (no en plan Corinna, válgame dios) de nuestros ejemplares monarcas Letizia y Felipe Sextos: "Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso, compi yogui. (I miss you!!!)", escribió nuestra reina, la de ahora, y ya siendo reina, cuando su compañero de yoga López Madrid fue imputado por las tarjetas black. ¿La mafia española no existe? No me digáis que no os dan ganas de poner a esta película una banda sonora de Nino Rota. Si se entera Mario Puzo, se levanta de la tumba para denunciar a España por plagio. Y la culpa será de Pablo Iglesias.

Lo que cuenta es que, a este paso, nuestro marveliano superhéroe garbancero Villarejo&Tal va a acabar cargándose a dos generaciones de borbones. Él solo. Ante el peligro. ¿No os dan ganas de cantarle eso de cómo no te voy a queré?

Al margen del affaire Villarejo; de que Miguel Blesa --ex presidente de Caja Madrid-- se suicidara con una escopeta más grande que él; de la casi decena de muertes extrañas relacionadas con la financiación ilegal del PP; de que un falso cura disfrazado, con implicaciones con el Centro Nacional de Inteligencia, se colara en el piso de Bárcenas y maniatara y amenazara de muerte a la esposa y los hijos del magnate, o mangante, para llevarse documentación comprometedora; de que el rey anduviera paseando maletines black por las cloacas bancarias ginebrinas; de que el yerno de un ministro franquista y empresario encargara a un policía el apuñalamiento de una ex novia compi yogui, a pesar de todo esto, yo no creo que en España exista mafia. Lo que existe es régimen. Nuestro régimen democrático consiste en ayunarnos democracia y beber de otros talentos. Y nos va de puta madre, quod erat demonstrandum. La mafia tiene más glamour. Pero nuestra podredumbre institucional pisa mejores moquetas.

Podría continuar páginas y páginas, si hoy existieran las páginas, cantando poéticas loas a nuestro comisario Villarejo y sus esfuerzos por narrarnos la reciente y florinante historia de España. Pues también nos contó el caso Nicolás, lo del ático impagable del impagable ex presidente madrileño Ignacio González, las maniobras del ex ministro rajoyista  Jorge Fernández Díaz para inventar causas judiciales contra los independentistas catalanes y Podemos, los encargos millonarios del BBVA por servicios de espionaje a empresarios y banqueros, y otras muchas lindezas que nos hacen sentir toreramemente orgullosos de ser muy españoles y mucho españoles. Villarejo es nuestra esencia. Villarejo es más que un toro. Villarejo es nuestra fiesta nacional. A Villarejo lo deberían juzgar en Las Ventas, con todos los honores, tras sacarlo a hombros de la cárcel y meterlo en la Real Academia de Nuestra Verdadera Historia.

Lo único que le reprocho yo a mi admirado Villarejo, después de tantos años de servicio a nuestra sacrosanta patria y su transparencia innegable, es que no haya descubierto una mafia troglodita. No importa si fuera una mafia pequeñita. Es por el capricho de hacernos una peli. Aunque sea de Coppola y no del gran Berlanga. Pero no ha habido suerte. Aquí solo disfrutamos de un régimen puro, casto y democrático. No de una mafia. No valemos para nada. Ni para hacer una peli. Ni una mafia. O sea.

PS a mis trolls: Los presuntamente socialistas y republicanos Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero acaban de firmar una carta para que Rodolfo Martín Villa no sea juzgado en Argentina por sus crímenes fascistas durante el franquismo y la transición. ¿No ves como no hay mafia, tonto l'haba? Eran tiempos plácidos, donde a los y a las coletas, sencillamente, se les mataba. Qué bien se vivía entonces. En nuestra santa transición. Vitoria. Sin ce. No es una errata.

Anibal Malvar. 

Fuente: https://blogs.publico.es/rosa-espinas/2020/09/02/villarejo-contra-la-mafia/

domingo, 10 de julio de 2016

El patriótico tonto útil de Bush.


Estos días, el informe británico Chilcot nos pone de actualidad una vez más la guerra de Irak.
Este demoledor informe pone de manifiesto que estos tres mequetrefes deberían ser juzgados por crímenes contra la humanidad.
¿Qué pintaba España en aquella foto?
¿Vosotros creéis que si  Francia y Alemania hubieran apoyado la invasión de Irak, al bigotillo le hubieran dejado tener aquellos cinco minutos de fama a nivel internacional?
¿Qué necesidad tenía España de hacer el ridículo criminal más espantoso de su historia moderna?
¿Por qué este pollo nos convirtió a los españoles de la noche a la mañana en cómplices de aquella barbarie?
¿Qué mal hicimos para tener como Presidente de Gobierno a un patriótico tonto útil?
¿Sabíais que el patriótico Aznar ni siquiera hizo el servicio militar?
No sabemos muy bien qué fue lo que alegó. En mis tiempos, los que querían escaquearse de la mili alegaban estrecho de pecho o espalda, miopía, sordera, pies planos, locura o disminuido mental.
¿Qué alegaría el caniche, del caniche de Bush?
En fin, haber si algún día alguien nos saca de dudas y nos lo quiere contar.
¿Y Rajoy? ¿Qué tiene que decir Rajoy de todo esto? Pues, nada de nada como siempre.
Dice que todavía no ha leído el informe.
Pues, conviene recordar que Marianito el Corto, era Vicepresidente de aquel Gobierno que presidía el tonto útil. Que ya, algunas memorias comienzan a fallar intencionadamente. Él también podría contarnos algo del porqué nos metieron a todos los españoles en aquella masacre.
“Viva el vino”.
Qatsi.

domingo, 11 de enero de 2015

Cuando la maldad se tolera.

Decía Thomas Mann que la tolerancia es un crimen, cuando lo que se tolera es la maldad.
Hace algún tiempo, husmeando en el extensísimo libro virtual de poemas de Carmen Silvana Rodríguez alias  “La Negra Rodríguez”, encontré este poema que llegó a remover mi conciencia.
Aquí os lo dejo:

La Maldad
Es como un barril sin fondo donde depositamos más y más odio y nunca lo llenamos.
Es como un precipicio en el que caemos y nunca llegamos al fondo y en el trayecto con tanto odio reunido adquirimos más peso.
Es un falso traje, una falsa piel que cubre lo bueno que  en todos los seres hay.
La maldad no tiene límites y sin embargo protegemos sus fronteras
y negamos visa al amor y damos paso a los desentendimientos.
Nadie puede decir que en algún momento de la vida no obró inducido
por este mal sentimiento, quizás por inmadurez o por inconsciencia,
o tal vez porque sí hacemos el mal mirando a quién y somos miopes
que no vemos que la magnitud de lo que hacemos recae sobre nosotros mismos.
Entonces el mal, rebota sobre nuestra humanidad y luego no entendemos el porqué de nuestras desdichas.
La maldad es una capa gruesa que esconde nuestra verdadera naturaleza:
Somos humanos con errores pero sensibles por la parte divina que tenemos,
como esa expresión que reza “Somos divinos en una experiencia humana”.
Por eso quiero reconocer en mí la divinidad para entender mi humanidad.

Gracias Negra Rodríguez, por cantarnos las cuarenta con este poema.
Qatsi.
Este poema y la imagen los he tomado prestado de esta página:
http://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-222043

sábado, 24 de agosto de 2013

Animales humanos gasean con Sarin a cientos de inocentes.

Pues si amig@s, y al más viejo y puro estilo nazi.
¡Hay Siria! Tierra de penas y sufrimientos.
¿Qué has hecho para merecer esto?
Una vez más hemos perdido el camino de regreso, para comenzar de nuevo.
El horror ha conseguido retratar en Siria la crueldad de una guerra que no entiende de límites, donde la  brutalidad humana florece con todo su esplendor.
La desolación vivida en Ghuta se volvió especialmente frustrante ante el hecho de que a apenas a diez kilómetros se encuentre el hotel donde residen los enviados de la ONU que se encargan de verificar el uso de armas químicas, y que a buen seguro, alguno de los paises a los que pertenecen serán sin duda los que les haya vendido esas armas químicas para cometer esta salvajada.
¿Sabíais que los 5 países de la ONU con derecho a veto más Alemania, son a la vez los principales productores de armas en todo el mundo?
Desgraciadamente estamos recogiendo lo que hemos estado sembrando durante décadas y décadas en estos países llamados de oriente próximo, y que muchas organizaciones no gubernamentales llevan denunciando sistemáticamente durante años y años. Pero claro, este no es nuestro problema, ¿verdad?
En fin amig@s, mi desolación es extremadamente amarga ante tanto egoísmo y sinrazón
Qatsi.

domingo, 12 de mayo de 2013

Cuando la hipocresía crea puestos de trabajo.

Muchas veces me he preguntado de donde ha salido toda la ropa que tengo.
A día de hoy no está clara la cifra de muertos que aparecerán cuando terminen las labores de desescombro del edificio de 9 plantas que se hundió el pasado 24 de Abril en Bangladesh. Lo que sí sabemos es que hasta la fecha han rescatado ya más de un millar de cadáveres.
Este abrazo de la muerte, capturado por la fotógrafa Taslima Akhter que retrata a dos personas abrazadas entre los restos del edificio, me ha dejado con una congoja que no os podéis imaginar.
Firmas como Zara, Mango, El Corte Inglés, Cortefiel, Primark, Bon Marché, Joe Fresh,  Benetton, etc, etc, ocultan quienes producen su ropa y les importa un pimiento si se cumplen o no sus códigos de conducta. Ni si quiera proporcionan en sus memorias anuales un listado completo de proveedores, sino que sólo facilitan las zonas de procedencia de sus fabricantes.
¿Sabéis? Cualquiera de nosotros podríamos llevar puesta en estos momentos una prenda de vestir fabricada por alguna de esas personas que ha muerto en este desastre. Me aterra solo el pensarlo.
Es desalentador que por la fuerza nos sigan instalando la hipocresía entre nosotros. Nos hacen fingir comportamientos, nos desvirtúan nuestros pensamientos, nuestras cualidades y nuestros sentimientos, hacia los que nunca pensábamos que íbamos a llegar. Fingimos y nos mentimos a nosotros mismos. Nos alejamos cada día más de nuestra VERDAD con mayúsculas. Nuestra personalidad se irá degradando cada día más hasta que dejemos de desarrollar herramientas para intentar que no sucumba definitivamente, y a la postre no nos permita ni emitir nuestro propio juicio lo más cercano posible a la realidad, y vivir conforme consigo mismo, que para mí es una de las cosas más importantes a que un ser humano puede aspirar.
Valga este post para que por lo menos no se intente esconder  la podredumbre de nuestra sociedad.
Qatsi.


La fotografía la he tomado prestada de la página: 

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=10151438267423406&set=a.10151438265488406.1073741830.633303405&type=1&theater

viernes, 29 de marzo de 2013

Escrachadores.

-¡Señorías! Los  ciudadanos se están revelando.
- ¡Despídanlos!
- Ya no tienen trabajo Señorías .
- Pues, ¡córtenles las ayudas!
- No podemos Señorías, no reciben ninguna.
- ¡Hacedles pagar por la educación y la sanidad!
- Ya lo hacen Señorías.
- Pues, ¡Quítenles sus casas!
- Imposible, ya no tienen.
- Pues entonces Señorías, estamos perdidos.

Qatsi.

Viñeta de El Roto.

domingo, 24 de marzo de 2013

Cuento oral africano: Hambre y Saciedad.

Publicado por David García Alamilla en diariosur.es  
En el seco, cruel y devastador desierto de salvaje austeridad, extremoso en los días de sus noches, una madre de mirada gacha y perdida en el polvo ocre, desfalleciente, desesperanzada, triste, acoge a un niño, su hijo, en sus brazos, haciendo de ellos y de su cuerpo encorvado, una protección, una muralla, un cortafuegos al viento incendiado que rezuma de la tierra elevándose del polvo derretido, o un cortafríos a la ventisca helada de las noches de descanso escaso y pensamientos más negros que su negra piel de ébano.
El niño tiene hambre. Ella lo sabe. Tiene hambre como todos los niños de vientres abultados de vacío, de injusticias y de vergüenza que llenan el campamento improvisado con sus lloros y lamentos, con las bocas abiertas, arracimadas en las comisuras moscas como un tumor viviente y ávido, lamiendo, voraces, con sus largas y filiformes lenguas pilosas la humedad salada que resbala por las mejillas brunas, o la escasa saliva blanca que se filtra a través de los blancos y diminutos dientes.
Mientras tanto, sus padres, el que lo tenga y no haya terminado aún de pasto de los numerosos carroñeros, terrestres o aéreos, que merodean por aquellas soledades, están librando una de esas guerras civiles que se suceden sin solución de continuidad, que van heredándose de padres a hijos, de generación en generación como una maldición bíblica, como algo de lo que se ha perdido el sentido por trivial, si alguna vez lo tuvo, el porqué, la razón, algo de lo que ya ni se habla, dándolo por hecho, formando parte del paisaje. En el mundo hay guerras, siempre las ha habido, y ya está.
Además, ¿qué le importa a ella como acabará, si no acabó ya, el padre del niño que mece en sus brazos? ¿Acaso lo conoce ella? Cualquiera de aquellos soldados que una noche de hace cinco años, una noche como fueron otras muchas, con pesadas armas en las manos entraron como bestias de corazones rebosantes de crueldad y frío en las chozas haciendo salir a todas las mujeres para violarlas alternativamente y matando por puro capricho a algunos hombres que no habían hecho otra cosa más que resignarse en silencio.
De todas aquellas orgías de maldad tuvo varios embarazos y otros tantos alumbramientos de los cuales sólo aquel retoño que abrazaba contra su pecho de ubres secas era el único tallo tierno (aún con vida) de toda una suerte de desgraciados ramales que dio su fecundo vientre.
Todo el campamento era una misma historia, su historia. Todo el campamento estaba lleno de madres con hijos hambrientos en sus senos exhaustos, hijos del abuso, del odio, de la crueldad y el dolor. Casi ninguno del amor. Eran hijos de todos los hombres del país, zona, lugar, pedazo de tierra o lo que fuere, hijos de una tribu o de otra, de una etnia o su complementaria, de una facción o su contraria, daba igual, todos hijos bastardos salidos de las arenas inclementes del desierto.
-Mamá, ¿de dónde viene el hambre?- preguntó aquella talla pequeña y negra, como un ídolo, salida de sus entrañas.
La madre lo miró con indiferencia sin saber y sin tener ganas de contestar.
-¿Por qué tengo hambre? -insistió el niño.
La madre levantó la mirada y vio al milano cazador trazar círculos recortado en el azul poderoso, y al buitre planeador de largas alas dentadas en su paciente espera, y recordó la tarde en que la sombra de otro, reptando oscuro por la tierra, alteró los pulsos infantiles de los niños (sí, alguna vez ella fue niña, recuerda) que bajo la sombra del árbol en donde solían escuchar las enseñanzas de las Escrituras del Sagrado Libro, oyó el cuento del Hambre y la Saciedad, que con benevolencia les contaba el maestro, que iba de aldea en aldea aventando en lo posible las semillas del conocimiento, por si alguna llegara a fructificar como oasis en el desierto.
El recuerdo del maestro la animó a hablar:
-Pues verás -empezó la madre-, un día que Hambre y Saciedad, que eran muy amigos en aquella época llegando a ser casi inseparables, no como ahora, iban paseando por un valle en donde crecían árboles cargados de frutas, vieron como un genio se paraba frente a una piedra grande que estaba, justamente, a la sombra de uno de estos árboles. Entonces el genio se detuvo y gritó, fuerte, unas palabras mágicas que hicieron que la piedra se moviese….brrruuu….. sí, y es que en aquella época en que Hambre y Saciedad iban juntos por la tierra, las piedras se movían y muchas más cosas fabulosas y buenas ocurrían. Bueno, pues entonces como te decía rodó la piedra dejando paso a un estrecho y oscuro túnel en donde penetró el extraño duende, tras lo cual la piedra, ella sola como antes, volvió a su lugar como si nada hubiese pasado.
Los amigos, como comprenderás, se quedaron maravillados y sorprendidos, y decidieron esperar a que saliese el duende para entrar ellos en la cueva, ya que sentían gran curiosidad por lo que aquel pudiera ocultar allí; ¡seguro que grandes tesoros!, y es que era normal que los duendes escondieran cofres llenos de oro y joyas en las entrañas de las cuevas.
Al cabo de un rato oyeron de nuevo el sonido pedregoso de la piedra surcando la tierra, y vieron al duende salir de la oscuridad a la luz, y alejarse presuroso, porque los duendes siempre llevan prisa, no sin antes comprobar que el enorme canto volviese a su lugar, como así ocurrió. Entonces cuando vieron que se perdía de vista, pronunciaron las palabras mágicas Hambre y Saciedad, y entraron a su vez y….. ¿sabes que encontraron allí? Pues mucha comida, ¡sí!, muchísima, de todas clases y de todos los lugares del país. Así pues comieron carnes sabrosas de todo tipo de animales así como de aves, y frutas, y también cereales y leche y miel y todo lo que puedas imaginar…..Pero ocurrió que mientras Saciedad se hartó pronto del festín, sintiendo su estómago lleno y pesado, Hambre, por mucho que comía, no se satisfacía nunca, por lo que el primero empezó a sentir temor a que volviera el duende y los sorprendiera allí. ¿Y entonces qué? ¡Quién lo sabe! Nadie, aunque rumores corrían sobre la crueldad que demostraban los duendes contra los ladrones de sus riquezas. “Vamos Hambre, marchémonos ya, el duende debe estar al llegar, vamos te digo”, le acuciaba su amigo. Pero Hambre no podía parar de comer, ¡a saber cuándo se presentaría otra oportunidad como aquella de comer tantos y tan ricos manjares, ni hablar! Pero se hizo de noche y a Saciedad le dio miedo de verdad por la vuelta del duende que creía estaba al caer. Así pues, después de intentar por enésima vez convencer a su amigo de que se marcharan no consiguiendo más que el mismo aplazamiento sin fin, decidió irse él solo.
Y….¡en efecto! Al poco de salir corriendo de allí, ¿sabes quién llegó?….¡El duende! Sí, y se enfadó mucho al ver al intruso, a Hambre, e intentó matarlo con su cuchillo. Pero Hambre, cuando estaba a punto de ser rebanado su cuello como un pollo, esquivó al puñal y echó a correr hacia la entrada de la cueva de la que salió afuera perseguido por el duende. Y así estuvieron corriendo durante muchos días, Hambre delante, cada vez más cansado, y el duende detrás que ya le daba alcance. Entonces cuando ya Hambre casi podía sentir el aliento del duende sobre su espalda, éste vio como un hombre bostezaba y arrojándose desesperado, ya casi alcanzado por el duende, se introdujo en la boca del hombre viniendo a vivir desde entonces en todos nuestros estómagos para siempre.
Y, por eso, hijo, tienes hambre.
El niño estaba maravillado por la historia que su madre le había contado. No se le ocurría nada que decir. Sintió a Hambre en su estómago y comprendió que no quisiera salir de allí nunca por miedo a que lo matara el duende.
La tristeza, después de la breve excitación que el cuento, como a todos los niños, le había producido, retornó a su expresión, espejo de su alma, hasta que, en un momento de infantil y oscura intuición, formuló la pregunta clave que había asaltado su mente como un chispazo de luz en la noche:
-¿Y Saciedad, donde está?
-¿Saciedad? Saciedad se marcho al Norte y ya no volvió.

(http://blogs.diariosur.es/elpanoptico/2006/09/16/cuento-oral-africano-hambre-y-saciedad/)
Fotografía: http://www.unicef.es/category/tags-de-entradas-de-blog/somalia

jueves, 1 de noviembre de 2012

Así nace un político en España.

Se estima que en España son ya más del 35%, los ciudadanos que consideran que los políticos son el tercer problema de nuestro país. No me extrañaría que de aquí a unos meses, este problema, siga escalando posiciones y aumente el asco y el hartazgo hacia esta mediocre y decadente clase política que nos gobierna.
Según un reciente estudio, España cuenta actualmente con 445.568 políticos, trabajando en todos los niveles de la administración, incluyendo a todos esos amiguetes contratados como cargos de confianza. La pregunta clave es: ¿De dónde salen todos estos mantenidos?
En España, todos los partidos políticos tienen una cantera de jóvenes, que la mayoría de ellos se afilian a los partidos para hacer carrera política, lamentablemente sin ninguna formación, llamados por el dinero fácil, los viajes, las juergas, el alcohol y la farlopa gratis, las comilonas, y todo financiado con dinero de los demás.
¿Qué problemas se derivan de toda esta manera de proceder?
No se seleccionan a los mejores o los más competentes, todo lo contrario, para hacer carrera dentro de los partidos políticos solo seleccionan a los más astutos, con grandes tragaderas para sobrevivir, y que quieran prosperar a toda costa.
¿Qué implica esto? Pues, que las personas mejor preparadas que puedan llegar a los partidos son un peligro para estos mediocres que trabajan sólo en los despachos, de forma y manera que paulatinamente lo mejor de la sociedad que pueda acceder a un partido político, opta por buscar su futuro fuera de él, dado lo irrespirable que se vuelve el ambiente. Al final los partidos acaban haciendo una selección inversa, esto es, no de los mejores si no de los más listillos, aduladores, parásitos, conspiradores, chupaculos, cómplices, etc, etc.
Todo este ambiente hace que al final se formen familias mafiosas alrededor de los distintos líderes de los partidos. De esta forma se crean grupúsculos de supervivencia dentro de dichos partidos, para lograr cuotas de poder y así colocar a los tuyos, quedando totalmente desvirtuada la vieja idea del noble servicio público que rige a la política.
Muchas de estas personas no tienen ni oficio ni beneficio fuera de la política, por tanto harán prácticamente “cualquier cosa” por mantenerse dentro de ella. O desde otra perspectiva, no pueden dar un portazo e irse cuando ven o hacen algo que no les convence, pues no tienen ese margen de autonomía o independencia.
Recuerdo que hace un par de años, en una de las encuestas que se hacen periódicamente en los colegios e institutos de nuestro país, muchos jóvenes de entre 11 y 15 años, cuando les preguntaron que quería ser de mayor, un porcentaje bastante alarmante de niños contestaron que querían ser “políticos para trincar”. 
Amig@s, esto es lo que hemos creado.
Desgraciadamente solo votamos a los candidatos que nos ponen los partidos políticos encima de la mesa y casi nunca a los mejores. Seguimos votando a gente que permite que en sus listas vayan, corruptos, prevaricadores, bandoleros, ladrones, trileros, estafadores, vividores, y un sinfín de cosas más. Tened en cuenta que tan delincuente es el que comete un delito como el que lo permite, lo encubre, intenta ocultarlo y/o lo apoya.
¿Vas a seguir haciéndoles el juego, votándoles otra vez? ¡¡Botémosles con "B"ya de una puñetera vez!!! A ver si cambian de actitud.
Qatsi.

sábado, 29 de septiembre de 2012

España, año cero.

¿Por qué la furia de la crisis que nos azota a los españoles es tan devastadora? ¿Por qué ni PP, ni PSOE, ni IU, ni UPyD, ni Sindicatos, ni Nacionalistas, ni Independentistas ni ningún político de este nefasto país, políticamente hablando,  se atreve a explicar a los ciudadanos qué ha pasado?  Ante semejante actitud, solo nos queda pensar, que desde los inicios de nuestra Transición Democrática, la inmensa mayoría de los responsables políticos han hecho de la pereza intelectual su marca de identidad.
Hagamos memoria un poco, a ver si nuestro sentido común nos ofrece una explicación lógica.
Podemos decir que todo comenzó el 4 de febrero de 1988, cuando Carlos Solchaga, el entonces Ministro de Industria pronunció, ante una caterva de grandes empresarios y banqueros,  aquellas palabras: “España es el país donde en el futuro se puede ganar más dinero a corto plazo de Europa y quizá del mundo. No sólo lo digo yo: es lo que dicen los asesores y expertos bursátiles”. O sea, que España se convertiría en un país donde solo los imbéciles no podían ser ricos o vivir convencidos de que lo eran.
Después de aquello, se implantó en España la cultura de la fortuna súbita o del pelotazo, y de la Picaresca para conseguirla, en la que bandas de pillos, canallas, golfos y sinvergüenzas se han estado comiendo las uvas del  pobre ciego. 
De repente, y a todo lo largo y ancho del territorio español,  irrumpió la corrupción en la vida política española, como la esencia misma de la picaresca: yo te financio los gastos electorales y tú me recalificas el suelo de tu ayuntamiento declarándolo urbanizable. Así, hemos llegado a casos esperpénticos como el de Seseña, con más de 13.500 pisos construidos gracias a la generosidad de políticos y banqueros, que concedieron  las recalificaciones de terrenos los primeros, y los suficientes créditos los segundos a un analfabeto pero pícaro llamado Paco el Pocero (pocero es el desatascador de alcantarillas, alguien que vive de los excrementos).
Todo se complicó aún más, cuando la  inmensa mayoría de los españoles  solo aspiraban a ser Paco el Pocero. Como prueba de ello, cientos de jóvenes  renunciaron voluntariamente a su educación al calor del ladrillo,  y bajo la consigna del ¡compra! ¡compra!, los cuales han hipotecado totalmente su futuro. ¿Por qué esforzarse cinco o más años para ser médico o ingeniero, si depositando sus tres primeros sueldos en un banco o caja de ahorros, les concederían un préstamo hipotecario a 30 ó 40 años, y podrían comprar de inmediato un piso, un coche, un televisor de alta definición y el iPhone de última generación? Nunca un país vio una deserción escolar tan grande en tan poco tiempo. Eso sí, los partidos políticos han creado una gran bolsa de ciudadanos dispuestos a formar parte de sus listas, ya que es en el único sitio de trabajo donde no se les exige ningún tipo de conocimientos.
Todos sabemos que una ciudadanía inculta es más fácil de dominar.
Mientras tanto los mercados fueron poco a poco esclavizando a toda la población, con el beneplácito de nuestros gobernantes, hasta llegar a ejercer esta durísima dictadura que estamos padeciendo, desde la cual comenzó a escribirse nuestra tragedia.
Frases como la del Ministro de Hacienda Montoro cuando estaba en la oposición, dieron la vuelta al mundo, cuando dijo públicamente, entre risitas, aquello de: “dejemos que España caiga, ya la levantaremos nosotros”. Tampoco lo hacía mejor el ahora patriótico Luis de Guindos, hoy ministro de Economía y Competitividad, y que cuando era máximo representante de Lehman Brothers en España y Portugal, y consciente y sabedor de las investigaciones realizadas por la Reserva Federal de Estados Unidos, que acusaban a las agencias de calificación norteamericanas de haber falseado la situación del banco que luego quebró y arrastró a todo el sistema financiero, no advirtió al anterior Gobierno español de los alcances del aluvión que se nos venía encima. Parece como si por este silencio patriótico del Guindos este, que por supuesto ayudó al PP con la caída de Zapatitos, el Gobierno actual lo hubiera premiado nombrándole ministro, o ¿es que los mercados necesitaban meter una zorra en el gallinero para así poder continuar con la estafa?
Una nueva despensa se abrió para la voracidad de los mercados. España sacó a la venta su deuda pública. Con el dinero recibido por el Gobierno, los bancos, en lugar de mantener las líneas de crédito que hubieran sido la salvación de muchas pequeñas y medianas empresas, o de revisar los créditos hipotecarios y no pasar violentamente al embargo de las propiedades de los que no podían seguir pagando, se dedicaron a comprar deuda pública al 5, 6 y 7% de interés. La especulación contó con la inapreciable e impecable ayuda del Estado, con el dinero público.
Las arcas fiscales se agotaron a pocos meses del fin del Gobierno de Zapatitos, y los mercados seguían con hambre y entonces intervino el Banco Central Europeo concediendo préstamos al 1% de interés, y sin la menor investigación sobre el estado real de salud de los bancos españoles que los recibían. Y los mercados siguieron engordando: con ese dinero conseguido al 1% de interés, con el aval del Estado, se dedicaron a comprar más deuda pública española a los intereses más altos pagados por España en toda su historia.
Pues sí amigos/as. España seguía siendo el mejor país de Europa y del mundo para ganar dinero a corto plazo.
Mientras que el país de los eufemismos, en el que el asco frente a la corrupción se le llama “desafección de la política”, se hundía poco a poco en la ciénaga del desempleo, los ejecutivos y directores de los bancos y Cajas de Ahorros preparaban sus retiros auto otorgándose indemnizaciones millonarias ante la impavidez de nuestros clase política, la cual  a muchos ya no nos cabe la menor duda, que única y exclusivamente están al servicio de los mercado, y que solo defienden los intereses de los especuladores.
 Recortes a la educación, recortes sanitarios, más despidos presentados como “ajustes”, y silencio absoluto frente a los nuevos escándalos de corrupción, robo, estafa, cometidos por instituciones como ¬Bankia, un banco que, tras presentarse como la institución financiera más sólida, hoy amenaza con hacer estallar todo el sistema financiero.

Entonces, ¿cómo afectó la crisis al sistema financiero español? Simplemente dejó de ganar mucho, pero en ningún caso dejó de ganar. Esa es la realidad.
En definitiva, durante las últimas elecciones nos preguntaron si queríamos ser ciudadanos o consumidores, y gran parte de la sociedad se decidió por lo último y otorgó una aplastante mayoría absoluta a esta banda que nos gobierna. Ahí están las consecuencias de nuestra mala elección.
Al final y desgraciadamente las proféticas palabras de Solchaga se cumplieron una tras otra.
Que Jesús de Nazaret y señora nos cojan confesados.

Post  sacado de Le Monde Diplomatique  escrito por Luis Sepúlveda. http://www.monde-diplomatique.es/?url=mostrar/pagLibre/?nodo=6d1ef750-1296-4611-8583-3c670a6cacf1