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domingo, 29 de mayo de 2011

Más indignación por la violenta carga policial en Barcelona.

La verdad es que se me revuelven las tripas viendo alguna de las imágenes que están colgadas en internet, sobre el violento desalojo al que fueron sometidos todos esos jóvenes, y algunos no tan jóvenes, acampados en la plaza de Cataluña en Barcelona. Jóvenes que tan solo piden pacíficamente que haya “democracia real ya” de una puñetera vez, y que denuncian de que el sistema nos haya hecho los paganinis de esta crisis, como si nosotros la hubiéramos provocado o fuéramos los culpables de la deriva actual en la que nos encontramos, y protestan pacíficamente para que dejen ya de pagar con dinero público a los verdaderos culpables, y a todos aquellos que no previeron lo que iba a suceder y encima negaron lo evidente pasando olímpicamente de tomar las medidas para corregirlo. También denuncian de que estos mismos tipejos, nos animen ahora a consumir y gastar más, como un acto patriótico, para inflar aún más sus cuentas corrientes, mientras la ciudadanía en general se lame sus heridas y sigue haciéndoles el juego votándo en masa como borregos, a este sistema corrupto, caduco y trasnochado, en el que a nivel mundial cada vez los ricos son más ricos y los pobres más pobres.
¿No os entran ganas de gritar y decir ¡basta ya!?
Parece como si a la inmensa mayoría de la ciudadanía les hubieran quitado o secuestrado su capacidad de indignación.
Ante tanta estupidez entre la clase política y tanto cinismo entre el poder económico, a muchos de nosotros siempre nos quedará indignarnos, o bien para cambiar el mundo o simplemente para hacerles un corte de mangas con peineta.
Un grupo de violentos ciudadanos pertenecientes a grupos antisistemas, se preparan para atacar a los Esquadrones de Mossitos.
¿Violentos?

Un grupo de ciudadanos armados con peligrosas pancartas de indignación, desafían a los Esquadrones de Mossitos.
¿Armados?

Un peligroso activista bien equipado con su silla de rueda, pone en peligro a varios Mossitos.
¿Activista?

Un grupo de pacíficos y democráticos Mossos de Esquadra, se defienden de los ataques que les infringe un grupo de violentos antisistemas.
¿Pacíficos y democráticos?

Un Mosso reduce a un terrorista antisistema antes de que se inmolara con la carga de cacas explosivas que llevaba en su nariz.
¿Cacas explosivas?

Qatsi

Nota: Puede que todas estas fotografías estén protegidas por copyright, pero están tan extendidas por toda la red, que es casi imposible averiguar quienes son sus autores, por lo cual les pido disculpas por publicarlas en mi blog sin su consentimiento.

jueves, 19 de mayo de 2011

¡¡Democracia real, ya!!


MANIFIESTO

Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.

Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.

Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

* Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.

* Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.

* El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.

* La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.

* El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.

* La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.

* Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.

* Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.

* Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.

Creo que puedo cambiarlo.

Creo que puedo ayudar.

Sé que unidos podemos.

Sal con nosotros. Es tu derecho.

Te invito a que suscribas este manifiesto con tu firma: podrás introducirla en el formulario situado en la siguiente página: http://democraciarealya.es/?page_id=88

Este es el peligroso manifiesto antisistema que ha elaborado esta plataforma ciudadana, calificado por los memos de la derecha política de plataforma de ultra-izquierdas, y de ultra-derecha por los mequetrefes de la izquierda política. Ahora y debido a la gran repercusión que están teniendo estas movilizaciones por toda España y del eco que se han hecho muchos medios de comunicación en todo el mundo, toda esta ralea de buscavotos han empezado a idiotizarse como nunca intentado arrimar el ascua a su hoguera. Ahora todo son de ultra-centro.
Y lo malo de todo esto, es que la estupidez de toda esta gente y sus correspondientes palmeros y palmeras, no han tocado techo todavía.
Qatsi.

domingo, 3 de abril de 2011

La avaricia: La principal amenaza mundial.

Estos días y como todos los años por estas fechas se celebra en Almendralejo la quinta edición del Festival Internacional Cineposible, y como siempre la poca asistencia de público se hace cada año más patente, por no venir no viene ni Pilar Barden y eso que es la madrina. Los políticos y los medios de comunicación vienen a la inauguración y a la clausura, se hacen las fotos correspondientes y se van tan tranquilos hasta el año siguiente, como si ya lo hubieran hecho todo, y en realidad no hacen absolutamente nada, y encima no tienen ni pajolera idea de lo que se cuece en este festival, y lo peor de todo es que ni quieren saberlo.
Este festival contribuye a visualizar, a través del cine, los trabajos de quienes deciden informar, narrar o denunciar esa realidad que llamamos "pobreza", denunciar ese incumplimiento continuo de los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, fijados en el año 2000, que los 192 países miembros de las Naciones Unidas acordaron conseguir para el año 2015, y no solo estamos bastante lejos de conseguirlo si no que con nuestra actitud lo estamos empeorando aún más.
Total……. Un desastre.
Ya dijo acertadamente Jean Ziegler, que la solución al hambre y la pobreza en el mundo no está en dar más, si no en robar menos. Vivimos en un orden caníbal del mundo: cada cinco segundos muere un niño de menos de 6 años; 37.000 personas fallecen de hambre cada día y más de mil millones (casi una sexta parte de la humanidad) sufre malnutrición permanente. Y mientras tanto, las 500 mayores multinacionales controlaron el año pasado el 53% del PIB mundial. Esta oligarquía del capital financiero organizado tiene un poder como jamás lo tuvo un papa, un rey o un emperador. Creo que la ceguera y la arrogancia de los occidentales es total. Ya hemos podido comprobar, con esta última crisis económica, que los líderes políticos, económicos e intelectuales y la sociedad en general somos unos grandes peleles ante la opresión de una dictadura internacional real de los mercados financieros. Estos son los verdaderos terroristas y mercenarios, que constantemente están amenazando la paz y la democracia en el mundo.
Lo dicho. Un desastre.
Qatsi.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Humaniqué? (Eduardo Galeano)

Humanitario.- Adjetivo que confirma la mala opinión que sobre el género humano tienen los demás habitantes de este planeta.
Esta no es la definición del diccionario. No todavía; pero pronto lo será, al paso que vamos.
Hace algunos años se invocaron razones humanitarias para liberar al general Pinochet, aunque su salud resultase envidiable comparada con el estado en que él dejó a sus miles de muertos y torturados. No menos humanitarias, la verdad sea dicha, habían sido las razones que lo habían llevado a Londres, en 1998: el ex general viajó para comprar armas y cobrar comisiones.
Rueda el mundo, gira el reloj. El mundo demuestra lo humano que es, destinando cada minuto un millón de dólares a gastos militantes. Las guerras se llaman misiones humanitarias, desde que el presidente Clinton las bautizara así. Rambo es el Erasmo de este nuevo humanismo. Según han contado los corresponsales de guerra, los soldados rusos, que redujeron a cenizas la ciudad de Grozny, tuvieron a Rambo por modelo. Y mientras llovían los bombazos, el general Valeri Manilov, jefe del estado mayor, exigía la rendición de los chechenos aclarando que no se trataba de un ultimátum. "Este es un acto humanitario", declaró.
A Putin no lo quería nadie cuando el zar Boris le cedió su trono. Según las encuestas, lo apoyaba el uno por ciento de la población. Meses después, cuando ya la bandera rusa flamea sobre lo que era Grozny, Putin era el político más popular de Rusia. Hasta su cara de ofidio ha resultado una virtud: éste es el hombre implacable y helado que Rusia necesita.
No hay mejor campaña electoral que una guerra exitosa. Chechenia ha sido salvada del peligro checheno. Putin ha aplicado el mismo tratamiento humanitario que la OTAN había aplicado, poco antes, a Yugoslavia. La terapia viene de la guerra de Vietnam. En 1968, un oficial estadounidense había declarado a la Associated Press: "Hay que destruir la aldea de Ben Tre, para salvarla". Pero en la guerra de Vietnam fueron muchos los invasores que murieron, y muchas fueron las víctimas que la televisión mostró. Desde aquel entonces, las grandes potencias, que comparten el derecho de matar con impunidad, han hecho enormes progresos en el arte de matar a distancia, sin riesgo de morir, y la tecnología, puesta al servicio de la hipocresía, permite que los verdugos no vean a sus víctimas, y la opinión pública tampoco. Las fulminantes operaciones militares que arrasaron barrios enteros de Panamá, Bagdad y Belgrado, y que en Grozny no han dejado piedra sobre piedra, se han traducido en espectaculares ascensos de popularidad para Bush, Clinton, Blair y Putin.
"Cada arma que se dispara es un robo que se comete contra los que tienen hambre y no reciben alimentos, y contra los que tienen frío y no reciben ropa". Aunque fue pronunciada el 16 de abril de 1953, cuando las guerras todavía se llamaban simplemente guerras, la frase tiene mucha actualidad en el mundo de hoy y, sin ir más lejos, en América Latina, donde se han duplicado los gastos militares en la década pasada. El autor de estas palabras sabía muy bien de qué estaba hablando. Dwight Eisenhower no era, que digamos, un agitador pacifista, sino un guerrero profesional que estaba ocupando la presidencia de Estados Unidos.
¿Misiones humanitarias o sacrificios humanos? Para que el orden cósmico continuara funcionando, los aztecas ofrecían corazones humanos a los dioses. Para que el orden terrestre continúe funcionando, el mundo de nuestros días ofrece sacrificios humanos a los fabricantes de armas y a los señores de la guerra. Jehová, el dios de los hebreos, que después fue dios de los cristianos y los musulmanes, amenazaba a quienes no les obedecieran con azotes y plagas, sequías, hambres y derrumbamientos (Levítico, 26), y sin pestañear ejecutaba sus castigos. Pero el Antiguo Testamento queda a la altura de un frijol comparado con los truenos de la ira del Nuevo Orden Mundial. Y jamás a Jehová se le ocurrió decir que fueran humanitarias sus maldiciones y sus venganzas. El era más bien despiadado, pero no era un farsante.
Quizá las guerras son humanitarias en el sentido de que matan cada vez más humanos sin uniforme. Un artículo del New York Times (de R.W. Apple, 21 de diciembre de 1989) exaltó la invasión de Panamá como un exitoso "ritual de iniciación" del presidente Bush, que así demostraba "su voluntad de derramar sangre". En las ceremonias de cacería de nuestro tiempo, el guerrero es el cazador y el civil, la presa. A lo largo del siglo XX, que ha sido, y por lejos, el más carnicero de la historia, hubo 15 por ciento de muertos civiles en la Primera Guerra Mundial. La proporción pegó tremendo salto, hasta 65 por ciento, en la Segunda Guerra Mundial. Y después ha seguido subiendo, en las guerras del medio siglo siguiente, hasta llegar a las espeluznantes estadísticas actuales: nueve de cada 10 víctimas son civiles, y en su mayoría niños.
Muchos de esos niños mueren después que las guerras han terminado. Ellos estallan al contacto con las minas antipersonales sembradas en los campos, que Estados Unidos y otros países del llamado primer mundo continúan fabricando y vendiendo a pesar de la prohibición internacional, o pagan las consecuencias de las guerras ocurridas. En Irak, por ejemplo, la mortalidad infantil se ha triplicado en los años posteriores a la guerra, a causa del bloqueo económico. "Vale la pena", declaró, en 1996, la canciller Madeleine Albright. En Yugoslavia, niños y adultos civiles están sufriendo, ya pasada la guerra, por las radiaciones cancerígenas de las tierras contaminadas por las bombas revestidas de uranio empobrecido, un mortífero producto de descarte de la energía nuclear. Según el Landau Center, un instituto de investigaciones que hizo un informe para el gobierno italiano, cada misil Tomahawk puede generar 1.600 enfermos de cáncer. La OTAN había negado el uso del uranio. Después, reconoció que se había utilizado contra los tanques serbios. En total, el diluvio de bombas destruyó 13 tanques.
Estados Unidos, cuyo territorio no ha sido nunca bombardeado por nadie, ha bombardeado a 19 países a lo largo de la segunda mitad del siglo XX: China, Corea, Guatemala, Indonesia, Cuba, Congo, Laos, Vietnam, Camboya, Líbano, Granada, Libia, Nicaragua, Panamá, Irak, Bosnia, Sudán, Afganistán y Yugoslavia. En septiembre de 1999, el presidente Clinton explicó: "Lamentablemente, no podemos responder a todas las crisis humanitarias que se producen en el mundo". Menos mal.
Sin comentarios. Qatsi.

Viñeta de El Roto.

sábado, 4 de julio de 2009

El ejemplo es el único discurso, que no necesita palabras.

La gente hecha de esta pasta, como Vicente Ferrer, no debería de morir nunca.
Pasó de políticos, de obispos, de empresarios, de banqueros, de periodistas, de militares y de todos aquellos hipócritas y estúpidos, que él creía que podían ser una amenaza para realizar su labor.
Las cifras del milagro de Anantapur son espectaculares: 2,5 millones de personas de los cuatro que pueblan el distrito se benefician de la FVF en 2.000 pueblos, se han construido 30.000 viviendas, tres hospitales, un centro de lucha contra el sida y 14 clínicas rurales. Casi 170.000 niños estudian en más de 1.600 escuelas; 15.000 niños discapacitados tienen un futuro gracias a los 1.300 centros especializados con los que ahora cuentan. El agua ya no es tan escasa gracias a los miles de pozos y a los cerca de 2.300 embalses que garantizan dos y hasta tres cosechas al año. Desde España, 135.000 personas apadrinan a 150.000 niños.
Toda una vida para envidiar y respetar, ¿verdad?
Qatsi
Enlaces: http://www.fundacionvicenteferrer.org/esp/index.php
http://www.abc.es/20090628/sociedad-/vicente-ferrer-hombre-lleno-20090628.html

viernes, 6 de junio de 2008

La ineptitud en grado superlativo.

Como ser humano, siento vergüenza, mucha vergüenza, por el rotundo fracaso que ha tenido la cumbre de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que se ha celebrado en Roma.
Una vez más la comunidad internacional ha demostrado su incapacidad para afrontar el escándalo del hambre, dejándose en el camino otra oportunidad para intentar salvar en la próxima década a millones de seres humanos. Total, que seguimos manteniendo las mismas políticas que han llevado a la actual crisis alimentaría, y a seguir prolongando un sistema alimentario mundial, que favorece la especulación y beneficia sólo a las grandes corporaciones.
¡Qué barbaridad! 
¿En qué nos estamos convirtiendo?
¿Se puede jugar con el derecho a la vida?
¿Se nos están, atrofiando nuestras conciencias?
¿Qué tenemos crisis? Tócate los polvorones. Los que están en crisis, son los que no tienen nada para llevarse a la boca.
Pero, ¿como tienen tanto estómago algunos, para seguir mirándose el ombligo?
En vez de disminuir a la mitad los 850 millones de personas que pasan hambre en el mundo, como se acordó hace ya diez años, lo que se ha hecho es aumentar esta cifra en 62 millones de personas más. Pero aún será peor en la próxima década, porque con este nuevo fracaso se cree que aumentará la cifra de hambrientos en 100 millones de seres más.
Queda claro, que a los países más poderosos lo único que les importa es seguir fomentando un sistema económico en declive, que prima las leyes de mercado, en lugar de la justicia, gastando cada día más dinero en armamento, y en los países que tienen petróleo, montando sus asquerosas y repugnantes guerras, en lugar de sacar adelante un plan de desarrollo mundial.
Quiero, que la historia nos recuerde a nuestras generaciones con mucha tristeza, porque esto significaría que nuestras proles venideras habrían solucionado el problema.
Qatsi.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Los niños del Chad.

Estos días no dejo de pensar en esos 103 chavales que unos cooperantes franceses han intentado sacar del Chad. ¿Qué barbaridades habrán visto estas personas para arriesgarse de esa forma y arruinar completamente sus vidas y su futuro? ¿Qué les habrá impulsado a cometer esta acción, aún sabiendo que era ilegal? Tiene que haber sido algo muy, muy, muy gordo, lo que hayan visto.
Aquí todo el mundo habla, y habla, y habla, y escribe, y escribe, y escribe, y opina, y opina, y opina, y cada uno hace sus cábalas y cree conocerlo todo, pero en realidad no tenemos ni puñetera idea de lo que está ocurriendo en este olvidado país africano. Los únicos que lo saben son los que han estado allí.
Estos días solo se habla de tráfico de niños, de éxito diplomático, de adopciones ilegales, de condenas a ciudadanos europeos, pero ¿porqué no nos cuentan que tienen pensado hacer con el futuro de esos niños? ¿los van a devolver al infierno en el que viven? ¿alguien se ha parado a pensar, que a lo mejor esos padres prefieren que sus hijos tengan un futuro más prometedor en otra parte, que llevarlos a una muerte casi segura quedándose con ellos? ¿qué clase de padres se creen algunos que son los chadianos? ¿no haríamos nosotros lo mismo por nuestros hijos, ante una muerte segura? .Por cierto, ya lo hicimos en la guerra civil.
¡¡¡Qué cantidad de hipócritas hay por ahí sueltos!!!
El Chad es uno de los países más pobres y corruptos del planeta, y encima con una guerra civil que dura años y que se ha cobrado decenas de miles de vidas inocentes, sus dirigentes son una banda de auténticos ladrones y asesinos. ¿Sabíais que la compañía norteamericana Exxon-Movil se lleva el 87,5% de los beneficios obtenidos por el petróleo que sale del Chad, dejando el 12,5% en manos de los mangantes que dirigen ese país?. Pero eso no es todo, porque ese 12.5%, se lo llevan también empresas europeas y norteamericanas fabricantes de armamento, las cuales le venden ilegalmente a estos asesinos armas de todo tipo, para seguir masacrando a la población chadiana. Fijaros que negocio tan redondo hacen unos y otros, les roban el 100% de la que tenía que ser la principal fuente de ingresos para el desarrollo de este país, y mientras realizan el saqueo estos calañas nos engañan y nos hacen mirar para otro lado.
Ahora yo os pregunto: ¿A quienes habría que condenar a trabajos forzados? ¿A los cooperantes franceses? ¿A los que saquean los recursos naturales de este país? ¿A los corruptos y asesinos que gobiernan el Chad? ¿A los que les venden ilegalmente las armas para que masacren a la población? ¿A los bancos de esos paraísos fiscales en los cuales estarán guardadas las alforjas de esos asesinos y mangantes?. Si condenamos a los cooperantes, como ya lo hemos hecho, ¿Qué hacemos con todos los demás?............Y mientras tanto los verdaderos inocentes de esta historia se siguen muriendo. ¡Que pena!
No sé a vosotros, pero a mí me hierve la sangre cuando veo tanta injusticia y tanta hipocresía a mi alrededor.
Aquí os dejo un informe realizado recientemente por el secretario General de las Naciones Unidas, que entre otras cosas trata sobre la situación de los niños en el Chad. Puede ser que se os haga un poco largo, pero os recomiendo que lo leáis.
Enlace: http://www.crin.org/docs/Chad_SR_07.pdf
Qatsi.

jueves, 1 de noviembre de 2007

La vida no vale nada.

¿Vosotros creéis que el hambre, la miseria, la guerra, la pobreza, la desesperación, el horror, la muerte, la desolación, la violación de los derechos humanos,............ se arreglan aumentando las barreras y los controles?. ¡Que ilusos! 
¿La vida de estos seres no vale nada? 
¿Cuantos seres humanos tienen que morir de esta forma?
Todo el mundo habla de mafias, pero nadie habla de quienes son y donde están. Comienzo a pensar que estos mafiosos viven entre nosotros, como los muchos que trafican con armas y con drogas, y que sin conocerlos a fondo los admiramos y hacemos respetables por el simple hecho de tener mucho dinero.
¡Qué hipócrita es a veces nuestra sociedad!. Miramos para otro lado y dejamos que se mueran miles de seres humanos, los cuales el único delito que han cometido ha sido nacer en un continente olvidado y saqueado por los países desarrollados.
¡Maldita eres, travesía de la muerte, y maldita serás para siempre!.
Qatsi. 
 
La vida no vale nada
si no es para perecer
porque otros puedan tener
lo que uno disfruta y ama.
La vida no vale nada
si yo me quedo sentado
después que he visto y soñado
que de todas partes me llaman.
La vida no vale nada
cuando otros se están matando
y yo sigo aquí cantando
cual si no pasara nada.

La vida no vale nada

si escucho un grito mortal
y no es capaz de tocar
mi corazón que se apaga.
La vida no vale nada
si ignoro que el asesino
cogió por otro camino
y prepara una celada.
La vida no vale nada
si se sorprende otro hermano
cuando supe de antemano
lo que se le preparaba.
La vida no vale nada
si cuatro caen por minuto
y al final por el abuso
se decide la jornada.
La vida no vale nada
si tengo que posponer
otro minuto de ser
y morirme en una cama
La vida no vale nada
si en fin lo que me rodea
no puedo cambiar cual fuera
lo que tengo y me ampara.
Y por eso para mi
la vida no vale nada.
Pablo Milanés - 1975.

viernes, 13 de julio de 2007

33.- Carta de un inmigrante africano a la sociedad española.

Voy a contestar desde aquí a mi vecino Fígaro, sobre su reflexión ¡Derechos, obligaciones o lástima!.
Para ello os voy a reproducir una carta escrita por un inmigrante africano llamado Bashige Michel en octubre del 2005, tras los muros de alambres que separan a Melilla del resto del continente africano, en la frontera de la sangre. Ahí va:
Señoras y señores de la sociedad española, las palabras no sabrían transmitir lo que siento en este momento en el que me han obligado ¡a la fuerza a volver desde donde he venido! No me ha dado tiempo a decirles lo que me ha empujado a emprender este largo y penoso viaje durante el cual han muerto muchos de mis compañeros de infortunio. Pensaba contárselo en persona, una persona que muestra sobre sí los rastros de los malos tratos y de los sufrimientos de un pueblo oprimido y explotado. Pero este muro que ha sido levantado entre ustedes y yo, hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros y nos obliga a mirarnos desde lejos como el perro y el gato, aunque todos somos ciudadanos del mismo mundo. Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos, a través de este muro de separación en forma de alambrada, que ahora separa África de Europa y simboliza la falsedad de la relación que han creado nuestros gobernantes entre el norte y el sur. Este muro de separación, esta alambrada, refleja esta falsa relación en la que las materias primas que vienen del sur y los productos acabados del norte, entre ellos las armas, pueden circular, pero no los hombres. Ha sido totalmente imposible encontrarnos como verdaderos hermanos y hermanas.
Por ello, lean en mis ojos, señoras y señores, el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras en las que las multinaciones siembran la muerte y el desarraigo y quieren crear un campo de ruinas en el que sólo haya materias primas, bosques y animales salvajes, para el placer de los turistas. Es el único medio que me queda para que sepan todo lo que sufrimos en África y las causas que producen dichos sufrimientos. Ya sé que los medios de comunicación quizás no se harán eco de mi voz, ni los políticos hablarán en sus reuniones sobre los derechos humanos, porque en el fondo, mi vida como la de todos los pobres del mundo, no cuenta para ellos. ¡Nos sacrifican sin escrúpulos ni vergüenza!
Efectivamente, señoras y señores de la sociedad española, yo soy africano. Vengo de un país empobrecido; un país que ha sido saqueado por las multinacionales occidentales desde hace varios siglos y que ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear nuestros países y enriquecerse al igual que los dirigentes africanos, desgraciadamente al precio de la muerte de millones de mis hermanos y hermanas. ¿De verdad no podemos construir otro mundo en el que cada persona pueda vivir en paz? Comprenden ustedes, somos víctimas de un empobrecimiento continuo, organizado desde occidente, y ejecutado a menudo por medio de nuestros propios dirigentes al servicio de las multinacionales. Son estas guerras de las que yo huyo y de la miseria que han engendrado en mi país. Quiero sobrevivir y ayudar a vivir a mi familia que se ha quedado en Africa. No quiero morir como una rata atrapada en un incendio. Por eso, como superviviente, vengo a denunciar ante ustedes esta situación inhumana y a pedirles que nos ayuden a construir un mundo justo y humano. Lo que deberíamos comer, lo que debería ayudarnos a desarrollar nuestros países, va a occidente, bien para pagar las deudas que no hemos contraído nunca, bien para comprar armas que nos matan y nos amputan los miembros, haciéndonos así incapaces de contribuir a nuestra propia subsistencia.
Por eso, nos encontramos en una situación tal que no podemos ni cultivar nuestros campos, ni dormir tranquilamente, ni pensar en el futuro de nuestros hijos y de nuestros hermanos. Todo lo que producen nuestros países, sirve a los intereses de las multinacionales apoyadas por los gobiernos europeos y americanos y por nuestros propios gobiernos; mientras que nosotros nos morimos de hambre. En nuestros países, la muerte se ha convertido en un hecho banal; se ve morir de hambre a los niños día tras día, pequeñas enfermedades que podrían curarse fácilmente con un poco de dinero, son causa de numerosas muertesÂ… ¡Ese es nuestro día a día! Como pueden imaginarse, es muy doloroso ver morir de hambre a un niño entre tus brazos, como me ha ocurrido a veces; o haber visto morir a mi padre de una malaria sin importancia que se curaría con pocos medios en cualquier centro de salud. Verdaderamente, ustedes ven hechos parecidos en la televisión; nosotros, por desgracia, nos codeamos con estos horrores todos los días, e incluso entre estas víctimas se encuentran nuestros propios familiares. ¿Creen que se puede soportar una vida así?
Por la noche, mientras esperamos el momento oportuno para poder franquear este muro de separación, nos decimos adiós los unos a los unos, por que, en el fondo, ninguno de nosotros sabe qué tipo de cartucho utilizarán los militares que vigilan la alambrada o si uno de nosotros recibirá un tiro o en qué parte del cuerpo. Tampoco sabemos cómo caeremos desde lo alto de una alambrada de seis metrosÂ… Y yo me pregunto, ¿será hoy mi último día? Y durante este tiempo, pienso en los compañeros que ya han muerto en este intento y ¡siento desfallecer mi corazón! Pienso en mi familiar, en mis amigos que siguen en África, ¡en mi futuro! ¿Qué futuro? No tengo ninguno... Me siento perdido; me siento inútil, inexistente, como si no tuviésemos ningún valor a los ojos de este mundo; como si no fuésemos más que bestias, sólo buenos para el holocausto y el sacrificio. Pero ¡eso es injusto! ¡Tengo que saltar la alambrada! ¡Me doy cuenta de que no tengo elección! Mientras tanto, pienso en mi país, pienso en todas las riquezas naturales que tenemos. ¿Qué riquezas, me pregunto? ¡Todo lo que hay en nuestros países no nos pertenece!
Todos los días asistimos impotentes a nuestro expolio; quien osa abrir la boca recibe un tiro en la nuca. Por el contrario, occidente nos regala armas y las matanzas continúan en nuestra tierra. ¿Por qué en lugar de ayudarnos a salir del agujero en el que nos encontramos, se nos hunde cada vez más? De hecho, la miseria en lugar de disminuir en nuestros países, aumenta día tras día... Nuestros hijos se encuentran así condenados a vivir con los traumas de la miseria y bajo la amenaza incesante de las guerras. Aquellos que consiguen escapar de la guerra, ¡mueren de hambre! ¡Estamos condenados a la miseria en países en los que el oro, los diamantes, el coltán, el cobre e incluso el petróleo fluyen a raudales! Y ¡siempre para el bienestar de otros! El mundo es malvado ¿verdad? No se sorprendan si lloro mientras hablo; es horrible lo que estamos viviendo. Por eso, con amargura intentaré escalar el muro cuando el momento sea favorable. Vivir o morir, ya me da igual. Nadie se preocupará de mi suerte... Díganme, señoras y señores de la sociedad española, ¿qué mal hemos hecho para merecer esta suerte?
Y mientras pasa el tiempo, siento surgir en mí otro sentimiento. No estamos malditos. ¡Este mundo puede cambiar, me digo! Nosotros también somos hijas e hijos de Dios, a pesar de la miseria y de las guerras. Por eso he decidido tentar a la suerte y venir aquí a su país, para ver si puedo encontrar un trabajo ¡con el fin de sobrevivir y ayudar a vivir a los huérfanos que mi padre me ha dejado! No, no crean que ha sido fácil dejar a nuestras familias, sin saber a dónde vamos, si llegaremos o si podremos regresar. No crean que ha sido fácil para mí dejar a mi madre enferma, sin saber si la volveré a ver con vida y sin saber qué ocurrirá a mis hermanos y hermanas. Pero, ¿qué puedo hacer? No tengo elección. Me hace falta imperativamente ganar lo necesario para comprar medicinas para mi madre enferma, por miedo a verla morir como a mi padre; me hace falta ganar dinero para poder escolarizar a mis hermanos pequeños para ver si mañana quizás pueden salir del grupo de los sacrificados. Quiero trabajar para poder comprar medicamentos para mi hermano que padece el sida. Sólo pedimos eso. Saben ustedes, ¡es penoso ver morir a tu familia ante tus ojos sin poder hacer nada! ¿Creen que es fácil vivir como yo?
He aquí porque he corrido el riesgo de desafiar todo tipo de dificultades de un largo y penoso viaje y que, por suerte, he podido sobrevivir y ahora me encuentro delante de este muro de separación, que me impide decirles cara a cara mi dolor. Pero me queda la posibilidad de que al mirarme lean ustedes a través de mis ojos todo lo que sufro. Les ruego no piensen que es normal que vivamos así. Porque es sencillamente el resultado de una injusticia establecida y sostenida por sistemas inhumanos que matan y empobrecen. Por eso, vengo a pedirles que no apoyen este sistema con su silencio; al contrario, que el sufrimiento que transpira mi piel les haga comprender que es imposible ser un ser humano y callar frente a estas atrocidades inhumanas.
Dios sabe que no soy ni un ladrón ni un bandido; soy simplemente el grito de una víctima, que como todo el mundo, quiere vivir con el sudor de su frente. Estoy seguro de que si conociesen mi historia y la de mis compañeros, no me obligarían a volver de donde vengo ni me abandonarían en un desierto sin ninguna posibilidad de supervivencia. Repito, quiero vivir y ayudar a vivir a mis hermanos, ¡sólo pido eso!.
Fuente: Rebelión (www.rebelion.org).
Cada vez que la leo, se me pone la piel de gallina, ¿a tí no?.