domingo, 14 de octubre de 2007

Cita con Philip Glass en el Teatro Albéniz.

Después del existo conseguido en el Lincoln Center de New York, Glass nos viene a presentar la espectacular música que le ha puesto al poemario ilustrado, que publicó Leonard Choen el año pasado denominado Book of Longing (El libro del anhelo), y que tratan sobre el amor, la muerte y la vejez. El espectáculo tendrá una duración de una hora y cuarenta minutos y lo pondrán en escena ocho instrumentos, cuatro voces, las manos de Glass al piano, y las palabras escritas por Cohen con sus respectivas ilustraciones. Promete ser todo un espectáculo.
El estilo de música minimalista nace a mediados de los 60, es electrónica y está basada en la repetición de secuencias de notas o elementos básicos, con matices levemente distintos, de forma que se crea un ambiente hipnótico. Se la conoce también como música repetitiva. La mayoría de estos géneros carecen de melodías o si las tienen generalmente son muy simples o abstractas. Muchos consideran a Glass como uno de sus precursores.
Cuando algunos mencionamos este tipo de música, la primera idea que se tiene en general es el de la repetición, las notas musicales vuelven y vuelven a aparecer una, dos, tres… infinitas veces. Otra idea que aparece es el de la dimensión temporal de las obras, algunas tienen una duración de varias horas. Con lo cual, alguna gente conceptúa a la música minimalista de simple y aburrida, porque se compone una melodía y se repite hasta la saciedad, como si fuera un disco rayado. Pero a mi me encanta.
Qatsi.

jueves, 23 de agosto de 2007

El miedo es un negocio.

Circulaba andando un gitano por una carretera portando un saco de tela a sus espaldas, con algo bastante pesado dentro, cuando de repente le da el alto una pareja de la guardia civil.
- ¿Que llevas dentro del saco? Preguntó uno de los civiles.
- Pué.......miuzté.......zeñoriiiito..., llevo.......... aaaaaaaagua. Contestó el gitano cagado de miedo.
- ¿Nos tomas por unos imbéciles? Respondió uno de los civiles.
- ¿Como vas a llevar agua en un saco de tela? Apostilló el otro.
- Por míz múla......zeñoriiiito....., llevo......aaaaaaaagua.
Con una mala leche increíble y de un tirón, le arrancaron de las manos el saco.
Cuando los civiles miran en su interior, se enfurecen todavía más aún, al descubrir que el contenido del saco era una bomba de agua, con todos sus archiperres.
- ¡¡¡Pero si es una bomba de agua!!! Exclamó uno de ellos.
- ¿Porqué no nos has dicho lo que realmente contenía el saco?. Voceó el otro.
A lo que el gitano le contesta:
- Hallátevé zeñoriiiito, si le digo lo que llevo, no me da tiempo a decí agua.
Qatsi .

domingo, 19 de agosto de 2007

Vive y deja vivir.

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux, que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros de nombre Toro Bravo, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
- Nos amamos, dijo el joven.
- Y nos vamos a casar, dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor, repitieron ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo hechicero los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo........ dijo el viejo después de una larga pausa. Pero no sé......es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa, dijeron los dos jóvenes. Lo que sea, ratificó Toro Bravo.
- Bien, dijo el brujo. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
- Y tú, Toro Bravo, siguió el brujo, deberás escalar la Montaña del Trueno. Cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, y solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mi, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta.......¡salgan ahora!
Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur.... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
- ¿Volaban alto? preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Como lo pediste... ¿y ahora?, preguntó el joven, ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No, dijo el viejo.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne, propuso la joven.
- No, repitió el viejo. Harán lo que les digo: Tomen las aves y atenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.
El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar el vuelo, pero solo consiguieron revolcarse en el suelo. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse.
Este es el conjuro...
- Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos pero jamás atados.
Pero tened en cuenta, que para asumir en esta parcela de nuestras vidas el lema de "Vive y deja vivir", primero hay que comprender y entender perfectamente los conceptos de respeto y sinceridad.

lunes, 13 de agosto de 2007

El cementerio clandestino de Extremadura.

Todavía tengo la esperanza de que algún día, por fin, dejen de sorprenderme estos zoquetes dedicados a hacer política. Claro, como se ven respaldados por tanta gente, hacen lo que quieren y se atreven con todo, y es que estos necios no se dan cuenta del daño que pueden ocasionar, o simplemente les importa un pimiento. Os digo esto porque hoy nos hemos desayunado la noticia de que quieren reabrir la mina del Lobo situada en La Haba, de la cual se extraía uranio hace algunas décadas. Fijaros como estarán de adelantadas las cosas, que desde la Junta de Extremadura ni siquiera se han molestado en negarlo.
Jópe con el médico, no se va a quedar nada para atrás, refinería de petróleo, central térmica de ciclo combinado, reapertura de la mina del Lobo. ¡Jópe, con las políticas de izquierdas!. Como se nota que le molestaba demasiado la Consejería de Medio Ambiente, y se la ha quitado del medio fusionándola y haciéndola depender del Consejero de Industria. ¿Nos tendrá preparado alguna sorpresa más?. Este tipo me empieza a dar tanto miedo como su colega Josef Mengele.
Pues bien, os voy a completar esta noticia con un relato, que aunque es de dominio público, mucha gente no conoce. Intentaré resumirlo lo más posible para no cansaros.
Esta historia, me la relató un inspector de Control de Calidad de una empresa constructora. Este chico madrileño, había estado trabajando con su empresa en las instalaciones de la antigua Junta de Energía Nuclear (JEN), las cuales están situadas muy cerca del corazón de Madrid, justo en la zona norte de la Ciudad Universitaria.
Este chico me comentó que en los años setenta, la empresa constructora para la que trabajaba, estaba construyendo en el JEN los equipos e instalaciones necesarias para trabajar en la regeneración de residuos radiactivos, cuando hubo un escape bastante importante de agua altamente contaminadas con isótopos de cesio y estroncio, por las alcantarillas de Madrid y hacia el río Manzanares. Se contaminaron todo el edificio donde se trabajaba en este proyecto, el cauce del río, todos los equipos de una depuradora y todas las tierras, frutas y hortalizas, de las huertas regadas con las aguas del Manzanares, amén de la gente que posiblemente habrá muerto o esté afectada (ojalá no) por la exposición o ingestión de este agua, frutas y hortalizas contaminadas con unas altísimas dosis de radiactividad, bien producidas en esos momentos o por la radiactividad residual existente a lo largo de los años en estas huertas. Desde hace años no he vuelto a ver a este chico, él también recibió alguna dosis de radiación, deseo de todo corazón que todavía este bien.
Con el máximo de los secretos se recogieron todas esas tierras, frutas, hortalizas, equipos y todo aquello que hubiera estado en contacto con ese agua contaminada, y ¿donde suponéis vosotros que se enterraron "ilegalmente" todos estos materiales y desechos?.
¡¡¡¡¡Bingo!!!!!!.
En la antigua mina del Lobo en La Haba. Pero además, se cree que se encuentran también enterrados todos los equipos y materiales transportables y contaminados pertenecientes al edificio que estaban construyendo. Para que tengáis una referencia, el volumen de material enterrado equivale a la carga de cerca de 250 trailer de 25.0000 kg cada uno.
Con posterioridad a este desastre, y con anterioridad al conocimiento por mi parte de esta historia, conocí a un trabajador de esta mina, y gentilmente me invitó hacer una visita cuando todavía se extraía uranio, en aquella época los enterramientos ya se habían producido, y allí no existían ni vallas, ni señalizaciones al respecto, ni nadie me hizo ningún comentario. Se cree que hasta principios de los años noventa no dejaron de entrar bidones de material, sacados clandestinamente en camiones desde la JEN. Sinceramente, no creo que hoy en día, alguien sepa el volumen de residuos enterrados chapuceramente en esa mina, así como los niveles de radiactividad reales de estos residuos. Como para acercarse allí.
¿Qué van hacer estos energúmenos con todas estas toneladas de material altamente radiactivo y muy peligroso, que hay enterrados allí ilegalmente, cuando reabran la mina? Conviene saber que estas instalaciones nunca se prepararon para acoger este tipo de residuos, o sea que directamente lo convirtieron en un basurero clandestino. Miedo me da pensar en la gente, que volverán a engañar, para volver a manipular otra vez estos residuos.
Después de aquello, estos mismos que cerraron la C.N. de Valdecaballeros "por seguridad para la población", no tuvieron más "polvorones" que clausurar la mina que estos irresponsables habían convertido en un basurero radiactivo ilegal, para acallar a los pocos que se enteraron del festival que montaron.
Como para fiarte de estos mentirosos irresponsables.
Fijaros hasta donde llega la hipocresía de estos merluzos, que hoy día en este centro de investigación, situado cerca del corazón de Madrid, siguen trabajando y desde los años 50, con este tipo de materiales tan peligrosos, ahora bajo el nombre de CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnología). Por lo oído y leído, debido a la gran cantidad de accidentes y escapes que han tenido estas instalaciones, los grados de contaminación que existen en el área de la Ciudad Universitaria son escandalosos. ¿Sabíais que allí dentro hubo funcionando a pleno rendimiento un reactor nuclear experimental, o sea una mini central nuclear, hasta mediados de los años 80, y que los 577 bidones de residuos altamente radiactivos que dice la noticia del periódico, que iban a ser enterrados en el cementerio radiactivo de El Cabríl (Córdoba), y que también se enterraron en la mina Del Lobo, posiblemente proceden del desmantelamiento de ese reactor nuclear experimental?.
Pero esto no es todo, los madrileños han sufrido varias veces más, escapes de aguas radiactivas a través de las alcantarillas y procedentes del CIEMAT, los últimos fueron fechados en el 2004 y yo os pregunto ¿habéis oído alguna vez en televisión, o en radio, o leído en algún medio escrito de gran tirada, alguna noticia de este tipo?. Yo no, y ¿vosotros?. Pues entonces, que no nos vengan estos memos más a tocar los polvorones, por favor.
Cuantas gentes habrán enfermado o muerto, debido a todas estas maniobras clandestinas, y ni si quiera habrán sabido nunca las causas del porqué enfermaron o murieron repentinamente. Para que veáis hasta donde llega la insensatez de nuestros politicuchos.
¿A esto le llaman algunos progreso?. ¡Esto es una mieeeeerda!. Con perdón.
Qatsi.
Enlace de la noticia: http://www.hoy.es/prensa/20070813/badajoz/haba-opone-forma-rotunda_20070813.html

viernes, 13 de julio de 2007

Carta de un inmigrante africano a la sociedad española.

Voy a contestar desde aquí a mi vecino Fígaro, sobre su reflexión ¡Derechos, obligaciones o lástima!.
Para ello os voy a reproducir una carta escrita por un inmigrante africano llamado Bashige Michel en octubre del 2005, tras los muros de alambres que separan a Melilla del resto del continente africano, en la frontera de la sangre. Ahí va:
Señoras y señores de la sociedad española, las palabras no sabrían transmitir lo que siento en este momento en el que me han obligado ¡a la fuerza a volver desde donde he venido! No me ha dado tiempo a decirles lo que me ha empujado a emprender este largo y penoso viaje durante el cual han muerto muchos de mis compañeros de infortunio. Pensaba contárselo en persona, una persona que muestra sobre sí los rastros de los malos tratos y de los sufrimientos de un pueblo oprimido y explotado. Pero este muro que ha sido levantado entre ustedes y yo, hace imposible cualquier encuentro verdaderamente humano entre nosotros y nos obliga a mirarnos desde lejos como el perro y el gato, aunque todos somos ciudadanos del mismo mundo. Dado que no podemos ya hablarnos, permítanme mirarles a los ojos, a través de este muro de separación en forma de alambrada, que ahora separa África de Europa y simboliza la falsedad de la relación que han creado nuestros gobernantes entre el norte y el sur. Este muro de separación, esta alambrada, refleja esta falsa relación en la que las materias primas que vienen del sur y los productos acabados del norte, entre ellos las armas, pueden circular, pero no los hombres. Ha sido totalmente imposible encontrarnos como verdaderos hermanos y hermanas.
Por ello, lean en mis ojos, señoras y señores, el sufrimiento y el dolor que llega de nuestras tierras en las que las multinaciones siembran la muerte y el desarraigo y quieren crear un campo de ruinas en el que sólo haya materias primas, bosques y animales salvajes, para el placer de los turistas. Es el único medio que me queda para que sepan todo lo que sufrimos en África y las causas que producen dichos sufrimientos. Ya sé que los medios de comunicación quizás no se harán eco de mi voz, ni los políticos hablarán en sus reuniones sobre los derechos humanos, porque en el fondo, mi vida como la de todos los pobres del mundo, no cuenta para ellos. ¡Nos sacrifican sin escrúpulos ni vergüenza!
Efectivamente, señoras y señores de la sociedad española, yo soy africano. Vengo de un país empobrecido; un país que ha sido saqueado por las multinacionales occidentales desde hace varios siglos y que ha sufrido guerras atroces, a menudo presentadas como guerras civiles, pero que en el fondo son guerras económicas montadas con el único objetivo de saquear nuestros países y enriquecerse al igual que los dirigentes africanos, desgraciadamente al precio de la muerte de millones de mis hermanos y hermanas. ¿De verdad no podemos construir otro mundo en el que cada persona pueda vivir en paz? Comprenden ustedes, somos víctimas de un empobrecimiento continuo, organizado desde occidente, y ejecutado a menudo por medio de nuestros propios dirigentes al servicio de las multinacionales. Son estas guerras de las que yo huyo y de la miseria que han engendrado en mi país. Quiero sobrevivir y ayudar a vivir a mi familia que se ha quedado en Africa. No quiero morir como una rata atrapada en un incendio. Por eso, como superviviente, vengo a denunciar ante ustedes esta situación inhumana y a pedirles que nos ayuden a construir un mundo justo y humano. Lo que deberíamos comer, lo que debería ayudarnos a desarrollar nuestros países, va a occidente, bien para pagar las deudas que no hemos contraído nunca, bien para comprar armas que nos matan y nos amputan los miembros, haciéndonos así incapaces de contribuir a nuestra propia subsistencia.
Por eso, nos encontramos en una situación tal que no podemos ni cultivar nuestros campos, ni dormir tranquilamente, ni pensar en el futuro de nuestros hijos y de nuestros hermanos. Todo lo que producen nuestros países, sirve a los intereses de las multinacionales apoyadas por los gobiernos europeos y americanos y por nuestros propios gobiernos; mientras que nosotros nos morimos de hambre. En nuestros países, la muerte se ha convertido en un hecho banal; se ve morir de hambre a los niños día tras día, pequeñas enfermedades que podrían curarse fácilmente con un poco de dinero, son causa de numerosas muertesÂ… ¡Ese es nuestro día a día! Como pueden imaginarse, es muy doloroso ver morir de hambre a un niño entre tus brazos, como me ha ocurrido a veces; o haber visto morir a mi padre de una malaria sin importancia que se curaría con pocos medios en cualquier centro de salud. Verdaderamente, ustedes ven hechos parecidos en la televisión; nosotros, por desgracia, nos codeamos con estos horrores todos los días, e incluso entre estas víctimas se encuentran nuestros propios familiares. ¿Creen que se puede soportar una vida así?
Por la noche, mientras esperamos el momento oportuno para poder franquear este muro de separación, nos decimos adiós los unos a los unos, por que, en el fondo, ninguno de nosotros sabe qué tipo de cartucho utilizarán los militares que vigilan la alambrada o si uno de nosotros recibirá un tiro o en qué parte del cuerpo. Tampoco sabemos cómo caeremos desde lo alto de una alambrada de seis metrosÂ… Y yo me pregunto, ¿será hoy mi último día? Y durante este tiempo, pienso en los compañeros que ya han muerto en este intento y ¡siento desfallecer mi corazón! Pienso en mi familiar, en mis amigos que siguen en África, ¡en mi futuro! ¿Qué futuro? No tengo ninguno... Me siento perdido; me siento inútil, inexistente, como si no tuviésemos ningún valor a los ojos de este mundo; como si no fuésemos más que bestias, sólo buenos para el holocausto y el sacrificio. Pero ¡eso es injusto! ¡Tengo que saltar la alambrada! ¡Me doy cuenta de que no tengo elección! Mientras tanto, pienso en mi país, pienso en todas las riquezas naturales que tenemos. ¿Qué riquezas, me pregunto? ¡Todo lo que hay en nuestros países no nos pertenece!
Todos los días asistimos impotentes a nuestro expolio; quien osa abrir la boca recibe un tiro en la nuca. Por el contrario, occidente nos regala armas y las matanzas continúan en nuestra tierra. ¿Por qué en lugar de ayudarnos a salir del agujero en el que nos encontramos, se nos hunde cada vez más? De hecho, la miseria en lugar de disminuir en nuestros países, aumenta día tras día... Nuestros hijos se encuentran así condenados a vivir con los traumas de la miseria y bajo la amenaza incesante de las guerras. Aquellos que consiguen escapar de la guerra, ¡mueren de hambre! ¡Estamos condenados a la miseria en países en los que el oro, los diamantes, el coltán, el cobre e incluso el petróleo fluyen a raudales! Y ¡siempre para el bienestar de otros! El mundo es malvado ¿verdad? No se sorprendan si lloro mientras hablo; es horrible lo que estamos viviendo. Por eso, con amargura intentaré escalar el muro cuando el momento sea favorable. Vivir o morir, ya me da igual. Nadie se preocupará de mi suerte... Díganme, señoras y señores de la sociedad española, ¿qué mal hemos hecho para merecer esta suerte?
Y mientras pasa el tiempo, siento surgir en mí otro sentimiento. No estamos malditos. ¡Este mundo puede cambiar, me digo! Nosotros también somos hijas e hijos de Dios, a pesar de la miseria y de las guerras. Por eso he decidido tentar a la suerte y venir aquí a su país, para ver si puedo encontrar un trabajo ¡con el fin de sobrevivir y ayudar a vivir a los huérfanos que mi padre me ha dejado! No, no crean que ha sido fácil dejar a nuestras familias, sin saber a dónde vamos, si llegaremos o si podremos regresar. No crean que ha sido fácil para mí dejar a mi madre enferma, sin saber si la volveré a ver con vida y sin saber qué ocurrirá a mis hermanos y hermanas. Pero, ¿qué puedo hacer? No tengo elección. Me hace falta imperativamente ganar lo necesario para comprar medicinas para mi madre enferma, por miedo a verla morir como a mi padre; me hace falta ganar dinero para poder escolarizar a mis hermanos pequeños para ver si mañana quizás pueden salir del grupo de los sacrificados. Quiero trabajar para poder comprar medicamentos para mi hermano que padece el sida. Sólo pedimos eso. Saben ustedes, ¡es penoso ver morir a tu familia ante tus ojos sin poder hacer nada! ¿Creen que es fácil vivir como yo?
He aquí porque he corrido el riesgo de desafiar todo tipo de dificultades de un largo y penoso viaje y que, por suerte, he podido sobrevivir y ahora me encuentro delante de este muro de separación, que me impide decirles cara a cara mi dolor. Pero me queda la posibilidad de que al mirarme lean ustedes a través de mis ojos todo lo que sufro. Les ruego no piensen que es normal que vivamos así. Porque es sencillamente el resultado de una injusticia establecida y sostenida por sistemas inhumanos que matan y empobrecen. Por eso, vengo a pedirles que no apoyen este sistema con su silencio; al contrario, que el sufrimiento que transpira mi piel les haga comprender que es imposible ser un ser humano y callar frente a estas atrocidades inhumanas.
Dios sabe que no soy ni un ladrón ni un bandido; soy simplemente el grito de una víctima, que como todo el mundo, quiere vivir con el sudor de su frente. Estoy seguro de que si conociesen mi historia y la de mis compañeros, no me obligarían a volver de donde vengo ni me abandonarían en un desierto sin ninguna posibilidad de supervivencia. Repito, quiero vivir y ayudar a vivir a mis hermanos, ¡sólo pido eso!.
Fuente: Rebelión (www.rebelion.org).
Cada vez que la leo, se me pone la piel de gallina, ¿a tí no?.

sábado, 23 de junio de 2007

El miccionero que miccionice bien, buen miccionador será.

- Si, si, tu ríete.
- Parece fácil, pero no lo es.
En principio uno entra en un meódromo público, hace lo que ha venido a hacer y sale.
- ¡¡¡Pues no!!! No es tan fácil si eres hombre.
Esta acción es más complicada de lo que parece.
El acto de miccionar no es tan sencillo.
Hay gentes que para hacerlo, necesitan mucha calma, paz, tranquilidad y por supuesto no sentirse observados, ni agobiados.
Otros sin embargo podrían hacerlo mirando al tendido y sin ningún tipo de rubor.
- ¡¡¡Que suerte tienen!!!
Hay gente a la que se le corta todo el rollo, cuando entran en un evacuatorio con esas tazas que cuelgan de la pared y sin separadores, y aparece alguien colocándose justo a su lado cuando van a comenzar la descarga.
- ¡Jópe!, ¡que mala suerte tengo!, con todo el sitio libre que hay.
En esos momentos comienzan a sentirse observados y aparecen las neuras.
- ¿Qué mirará, este tío?
- ¿De qué se rie?
- ¿Mi desarrollo no es el adecuado?
- ¿Será gay?
- Hay que joderse con la carga de leña. Y llevaba un palillo en la boca.
Instantes después y en un acto de reflejos, recogen velas sin haber culminado la faena, salen del meadero despavoridos, resignados y con unas tremendas ganas contenidas.
- ¡¡¡Por todos los dioses!!! ¡¡¡Que martirio!!!
- ¡Je!
Y ¿cuando ya no puedes resistir más?, y entras en uno de esas letrinas en los que hay más gente que en el camarote de los hermanos Marx, y encima con dos dedos de ese líquido urbano de color amarillo, en el suelo.
- ¡Je!
- "Paí a meá y no echá gota".
Qatsi.

sábado, 21 de abril de 2007

Cosas que no se recuperan.

Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un gran aeropuerto. Como debía esperar por muchas horas, decidió comprar un libro para matar el tiempo. También compró un paquete de galletas.
Se sentó en un sillón de la sala VIP del aeropuerto para poder descansar y leer en paz. Al lado del sillón donde estaba la bolsa de galletas, se sentó un hombre que abrió una revista y comenzó a leer. Cuando ella tomó la primera galleta, el hombre también tomó una.
Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "Pero, que descarado". "Si yo estuviese más dispuesta le daría un golpe en el ojo para que nunca más se le olvide." Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la dejaba tan indignada que no conseguía reaccionar. Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "¡ah!... ¿qué será lo que este abusador va a hacer ahora?"
Entonces el hombre dividió la última galleta por la mitad, dejando la otra mitad para ella. ¡Ah! ¡Aquello era demasiado! ¡Se puso a bufar de la rabia!
Entonces cerró su libro, recogió sus cosas y se dirigió al sitio de embarque.
Cuando se sentó confortablemente en su asiento, ya en el interior del avión, miró dentro de la bolsa y para su sorpresa su paquete de galletas estaba allí... ¡todavía intacto, cerradito! Sintió mucha, mucha, mucha vergüenza.
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolsa!
El hombre había compartido sus galletas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado, mientras que ella quedó muy trastornada, pensando que estaba compartiendo las de ella con él. Y ya no hubo tiempo para dar explicaciones... ni para pedir disculpas.
Hay que ver. ¿Cuántas veces, en nuestras vidas, estamos comiendo las galletas de los demás y no somos conscientes de ello?
Moraleja:
¡Antes de llegar a una conclusión, observa mejor! ¡Tal vez las cosas no sean exactamente como piensas!
No pienses lo que no sabes acerca de las personas.
Todos debemos de saber que existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan jamás:
- Una piedra después de haber sido lanzada.
- Una palabra, después de haber sido proferida.
- Una oportunidad, después de haberse perdido.
- El tiempo, después de haber pasado.
Qatsi.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Elegía al idiota.

Se cuenta, que en un pueblo pequeño, un grupo de personas se divertía con el idiota del pueblo. Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de changas y limosnas. Diariamente un grupo de personas lo llamaban al bar donde se reunían, y le ofrecían escoger entre dos monedas, una grande de 400 reales y otra pequeña de 2000 reales. Él siempre escogía la grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.
Cierto día, alguien que observaba al grupo le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido, que la moneda grande valía menos.
Lo sé, respondió, no soy tan bobo. Vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguecito acaba y no voy a ganar más monedas.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
- La primera: Quién parece idiota, no siempre lo es.
- La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos idiotas de la historia?
- La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero las conclusiones más interesantes son que:
- Podemos estar bien, aún cuando los demás no tengan una buena opinión sobre nosotros.
- Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, pero sí lo que realmente somos.
- El mayor placer de una persona inteligente, es aparentar ser idiota delante de un idiota, que aparenta ser inteligente.
Qatsi.